Auyama prodigiosa

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La calabaza o auyama es el fruto de la calabacera, planta cucurbitácea rastrera o trepadora, con hojas grandes y flores amarillas en forma de embudo. Los frutos carnosos tienen formas distintas, y su color varía del naranja al verde. La hortaliza está disponible en los mercados prácticamente todo el año.

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Su color ya delata su riqueza en vitaminas antioxidantes: betacarotenos y vitamina C que fortalece el sistema inmunitario. De hecho, la auyama posee un carotenoide llamado fitoeno, que ayuda en la prevención de algunos tipos de cáncer. Muy rica en agua y fibra, su pulpa favorece la digestión, la actividad intestinal y la eliminación de las toxinas. Actúa como diurético, aliviando así los problemas renales. El jugo de la planta es un excelente tónico vegetal, que aporta cobre, hierro, magnesio y potasio.

También, ayuda a eliminar las grasas, por lo que es un alimento presente en las dietas de adelgazamiento, y solamente tiene 25 calorías por 100 gramos. Además de ser depurativa, la auyama se digiere con extraordinaria facilidad y en muy raras ocasiones causa alergia, por lo que constituye un alimento ideal para los niños. Las pipas de calabaza combaten las lombrices.

En el mercado se pueden encontrar en piezas completas, que pueden llegar a ser enormes (existen ejemplares gigantes de hasta 30 kg.), en trozos o en rodajas. Si la compramos entera, debemos fijarnos en que no tenga manchas o grietas en la piel. Si se compra cortada, su color debe ser uniforme y la carne debe estar prieta, sin moho. Si la piel está rugosa indica que está demasiado madura, y si es muy fina es señal de que aún no está madura.

Para conservarla entera, debemos ponerla en un lugar fresco y seco, bien ventilado, de este modo puede durar hasta 6 meses. Una vez cortada, es aconsejable consumirla cuanto antes, mientras tanto se puede conservar en la nevera envuelta con papel transparente. También se puede congelar cruda, aunque al descongelarla pierde volumen, o cocida.

La auyama combina igual de bien con platos dulces o salados. Es perfecta para asar, triturar, preparar en forma de crema, salsa o rellena. Es pareja ideal para las legumbres y resulta deliciosa rehogada con especias. Combina muy bien con quesos, especias picantes, ajos, pero también puedes emplearla en croquetas, tortillas, arroces y otros muchos guisos.

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