Versátil manzanilla

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Su nombre científico, «matricaria chamomilla», esconde significados femeninos: la primera palabra deriva de «matriz», ya que la planta tiene usos ginecológicos, y el segundo término significa en griego, «pequeña miel», por su particular aroma y sabor. En fin, la manzanilla, una sencilla planta que hasta hace poco era considerada una «mala hierba» y es frecuente en los campos de cereales, ha pasado a convertirse en una de las infusiones más habituales en la mesa, debido a su capacidad de reequilibrador natural.

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Al igual que su denominación botánica, su aspecto sencillo oculta cualidades mucho más elevadas que las que aparenta, porque la manzanilla es un auténtico bálsamo para el cuerpo y la mente, que ayuda a reequilibrar los nervios, solucionar la digestión, regular la menstruación e, incluso, combatir las infecciones.

Los antiguos egipcios la utilizaban hace miles de años para remediar la fiebre, los dolores de hígado y los trastornos del intestino, y era una hierba apreciada por nuestros abuelos, pero ello no significa que esta planta «sea una cosa del pasado»: las virtudes medicinales de la manzanilla son cada vez más útiles para aliviar muchos de los desarreglos que origina el vertiginoso ritmo de vida moderno, como la alimentación desequilibrada, excesiva y a toda prisa, y el estrés cotidiano, los cuales se realimentan mutuamente, generando un círculo vicioso, que producen todo tipo de desarreglos digestivos y anímicos.

La matricaria tiene numerosas propiedades: ayuda a ablandar los tejidos, a moderar la excitación nerviosa, a relajar el tono muscular y calmar los espasmos, también a cicatrizar y curar las heridas. Además, facilita la digestión, reduce los gases intestinales, estimula la secreción de bilis, combate la proliferación de gérmenes y las infecciones y reduce la inflamación.

Puede usarse con fines internos, en forma de infusión, decocción, tintura, comprimidos y extractos secos y fluidos, o aplicarse por vía tópica, en distintas diluciones, mediante cremas, gargarismos, enjuagues, lavados, inhalaciones y baños. La aromaterapia emplea los aceites esenciales de las flores de la manzanilla mediante inhalaciones, vaporización, baños aromáticos, masaje terapéutico y compresas, para aliviar el estrés, la ansiedad, el nerviosismo, la depresión y una amplia gama de trastornos físicos, psicológicos y psicosomáticos.

Los aceites volátiles de la planta relajan los músculos del estómago, mejoran los movimientos digestivos, ayudan a la función intestinal y estimulan las secreciones gástricas. Por ello es útil para tratar las digestiones pesadas, la congestión o inflamación hepática, las diarreas, los cólicos y las flatulencias. La manzanilla tiene una acción favorable sobre el «síndrome del colon irritable», por dos caminos: reduce la tensión nerviosa e inhibe las sacudidas musculares en el tracto digestivo, los cuales fomentan este trastorno. También se emplea para tratar los dolores menstruales así como la ausencia de la regla.

PARA CUERPO Y MENTE

Aplicada por vía externa, se emplea para limpiar todo tipo de úlceras y heridas, ayudar a curar las lesiones mal cicatrizadas, tratar las afecciones bucofaríngeas, aliviar las inflamaciones hemorroidales y de la mucosa vaginal, y combatir infecciones. Inhalar sus vahos, mejora los catarros, enfriamientos y la sinusitis. Los lavados con esta planta mejoran la conjuntivitis catarral, y se emplean para desinfectar garganta, nariz y oído. La manzanilla también ayuda en el tratamiento de la úlcera gástrica, aliviando el nerviosismo, que exacerba los problemas ulcerosos, y reduciendo la inflamación gástrica, por efecto del camazuleno.

Algunos expertos indican que la camomila puede desencadenar o exacerbar la «fiebre del heno» en las personas sensibles. Hay que tener cautela si se es propenso a las reacciones alérgicas, y evitar la planta si se reacciona ante la familia de los crisantemos.

DIVERSOS USOS

Los expertos en herboristería proponen algunos remedios básicos con manzanilla para solucionar algunos trastornos habituales:

•  Si quiere ayudar a que los cosméticos mantengan su cutis bello y saludable, ponga dos sobrecitos de camomila en una taza y vierta agua hirviendo. Ponga la cara encima de la taza y reciba los vapores fragantes hasta que se enfríe la infusión; después, aplíquese una crema facial o un hidratante.

•  Para digerir mejor aquellas comidas que le sientan mal o han sido copiosas, beba inmediatamente después de acabar de comer, una infusión con seis cabezuelas por taza: unos 13 gramos. Deje hervir la planta durante 2 minutos, una vez colado, deje reposar durante 10 minutos y bébalo bien caliente.

•  Para usarla como sedante, prepare la misma infusión digestiva, que puede tomar cuando lo desee, y en especial antes de acostarse, para dormir mejor y evitar el insomnio.

•  Si tiene los ojos hinchados, tensos, irritados, cansados o enrojecidos, deje enfriar dos sobrecitos de infusión de camomila y aplique uno sobre cada párpado, o bien empape dos algodones o gasas con la infusión y aplíquelos sobre los ojos, descansando en posición echada durante 10-15 minutos.

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