InicioChévereEl mago de Os | Una reina crecidita

El mago de Os | Una reina crecidita

Cualquier hora loca que pretenda ser medianamente decente tiene que incluir el tema Ilarié junto a Súbete a mi moto, El último beso, Agarrense de las manos o La conga, para que los bailadores del momento se desmelenen como Dios manda. La canción que dice: “Es la hora, es la hora, es la hora de jugar…” lleva alrededor de tres décadas como parte de la memoria colectiva, desde que su intérprete, la brasileña Xuxa, logró gran proyección como animadora de un show infantil bautizado con su nombre
El éxito la convirtió en “La reina de los bajitos” y permitió que traspasara las fronteras del gigante del sur. De esa forma, la ex modelo que había protagonizado sonados romances con el piloto Ayrton Sena y con el icónico futbolista Pelé, adquirió la identidad propia que, incluso, la trajo a Venezuela en 1994, para ser una de las entrevistadas en el programa Horangel y los 12 del signo. En ese ciclo conducido por el astrólogo argentino también participaron Libertad Lamarque, La Toya Jackson, Eduardo Palomo y Edith González, entre otros.

Todo ocurrió a principios de los 90, cuando la imagen de la estilizada rubia, con pantaloncillos cortos y botas hasta las rodillas, ocupaba páginas y más páginas de las principales publicaciones. A pesar del éxito que se extendió a algunos países europeos, Xuxa desapareció del mapa internacional, aunque continuó como figura de rating en su lugar de origen, presentando programas para el público adulto.

Pero hace unos días su nombre volvió a estar presente en los medios de comunicación, gracias a una entrevista en la que abrió las puertas de su residencia, de 2.300 metros cuadrados y valorada en 25 millones de dólares. En la entrevista, la estrella carioca contó que desea venderla porque le ha quedado grande después de perder a su madre y de que su hija Sasha decidiera mudarse a Nueva York, para estudiar en la universidad. En la serenidad de la toscana italiana estaría su destino ideal.

También contó que su relación sentimental con Junno es muy sólida después de casi una década y afirmó que desea morir a su lado. Y señaló que está dedicada al cuidado de su segunda madre, María, quien presenta un delicado estado de salud.

Xuxa ya no luce la larga cabellera platinada que enmarcaba su rostro. Alguna remembranza se percibe en el corte casi rapado. La tersura ha cedido espacio a las arrugas adquiridas a los 57 años de edad. No hay rastros de bótox ni silicona en una faz que ha madurado con la naturalidad de quien asume los designios del dios Cronos. Su reaparición, aunque fugaz, fue una dosis de nostalgia. Y que suena la música: “Jugaremos todos juntos, ser feliz no está demás”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí