Eneas Perdomo, el hijo ilustre de Elorza

Hace 90 años, el 11 de julio de 1930, nació en el Yagual, estado Apure, el hijo ilustre de  Elorza, Eneas Perdomo. Ese día de 1930 vio la vida en “La Granja”, como llamaban al pequeño espacio de tierra que para ese entonces tenían sus padres, Vicente Perdomo y Rosa Carrillo de Perdomo.

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“La Granja” estaba ubicada en el sector El pueblito, muy cerca del lugar en el que se dio, en 1916, la batalla del Yagual, liderada por los generales José Antonio Páez y Francisco de Paula Santander. Quizá con ello el patriotismo lo habría marcado, así como se dice que marcan en el temperamento de la gente la situación de las estrellas y de los planetas al momento del nacimiento.Llanero de pura cepa, Eneas dio muestra de sus dotes con el canto desde niño. Estando ya un mayor, sus letras estuvieron dedicadas al llano, sus paisajes, su forma de vida y sus mujeres. Para ello, experimentó primeramente de lo que ello se trataba.

Su primer trabajo fue junto a sus hermanos, como peón y caminero en los hatos La Baicera, La Trinidad de Arauca, El Cedral y La Providencia, según escribió el cronista de San Fernando de Apure, Argenis Méndez Echenique.

El cronista relata que una vez mudados a Maracaibo, Eneas, quien contaba 15 años, participó con sus hermanos en la agrupación que llamaron “Los hermanos Perdomo” la única con arpa en aquella ciudad del sol. Pero Eneas extrañaba su llano natal, así que un año más tarde, regresaría junto a su padre. 

Fue en 1951 cuando se inició de lleno en la música como ejecutante de maracas y cuatro en la emisora Radio Guárico de la capital. Allí compartió y tocó para la leyenda del arpa Ignacio “El Indio” Figueredo, interpretó su primer tema,titulado Ofelia, y comenzaron sus presentaciones en festivales y fiestas del pueblo.

Durante aquellos años alternó su pasión musical con un trabajo como camionero y tiempo después, junto a Figueredo, viajó a Caracas y se instalaron junto al joropero Ángel Custodio Loyola, en una pensión cercana al casco central capitalino. Con “El Indio” grabó, más tarde, su primera producción discográfica, titulada, Soga, despecho y alero.

El trabajo musical, que salió a la luz en 1991, estaba basado en la obra poética de  César Sánchez Olivo y fue producido por el sello disquero Discomoda.

Aquel fue el inicio de una lista de 40 placas discográficas de las cuales, muchas de ellas, se convirtieron en discos de oro y con las que obtuvo un público fiel que sigue entonando sus letras hasta nuestros días.

El cariño de un presidente

Uno de los fieles fanáticos de Perdomo fue Hugo Chávez. 

El periodista Manuel Abrizó relató en una entrevista que le realizara para El Correo del Orinoco, que estando Chávez al frente de la guarnición militar en Elorza, llegado el mes de marzo de 1986, participó como organizador de las festividades tradicionales y entre los artistas a los que invitó se encontraba Perdomo, a quien presentó con un verso improvisado.

“Vibra el cajón del Arauca y se encabrita su lomo porque esta noche en Elorza, nos cantará Eneas Perdomo”.

Años más tarde, durante su mandato presidencial, Chávez cantó junto a Eneas, Valentín Carucí y Los Copleros del Camino en una cadena nacional en la que dejó en evidencia su respeto y cariño hacia el cantautor a quien homenajeó y nombró “General en Jefe del canto nacional”. Más adelante lo llamaría con anhelo en sus Cuentos del arañero.

“El compositor que más conozco, le conozco el alma y quiero verlo pronto. Yo quiero verte viejo, sé que me estás oyendo. Tú te pegas allá en San Juan de Los Morros, allá con Atamaica, una taza de café. Te imagino en un chinchorro, ahí bajo el sol de la sabana que te parió. Me refiero a Eneas Perdomo.”, escribió.

El hijo ilustre

Eneas Perdomo falleció a los 80 años de edad, dejando un patrimonio musical de más de cuarenta discos de larga duración, entre los cuales se pueden mencionar Coplero errante, Canto y coplero, Soy coplero, Bajo el cielo llanero, Adiós barrancas de Arauca, Romancero del corrío, Venezuela es bellísima y Cantares de mi tierra, este último contentivo de uno de sus más sonados temas, Fiesta en Elorza, tema que fue designado como himno popular de la población apureña, en 1991 y que lo llevó a ser nombrado como hijo ilustre.

Al enterarse de su muerte,  Chávez, dedicó estas palabras: “Ha muerto Eneas Perdomo. Cantemos su copla eterna: ‘Y mañana cuando muera, no me lloren mis paisanos, que me entierren en Arauca’ ”. 

Luego, en marzo de 2011, por disposición del entonces presidente, el Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia emitió un decreto en el cual le confirieron al cantautor la Orden del Libertador en su Primera Clase Gran Cordón Post Mortem, “por ser un símbolo infinito de la cultura musical venezolana y por consagrar su vida a la promoción y defensa de los más excelsos valores de la Patria”.

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Sus coplas se extendieron por  más de 70 años, tiempo en el cual fue galardonado con más de 200 condecoraciones, y homenajes musicales. Destacan, la Orden Ricardo Montilla, Vicente Emilio Sojo, Sol Del Perú y la otorgada por el Congreso de los Estados Unidos.

  • Una leyenda
    Fiesta en Elorza , la canción que le dio renombre nacional e internacional, fue grabada en 1962. La letra y música fueron originales del cantautor.
  • Afectado por la diabetes, la osteoporosis y una afección en la columna vertebral, falleció en el Hospital Militar de Caracas, el 25 de Febrero de 2011.l Sus restos fueron trasladados a San Juan de los Morros, donde la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela, instituciones culturales y delegaciones de diferentes partes del país le rindieron honores.
  • El 27 de febrero los restos  del cantautor apureño fueron sepultados en el cementerio “Jardín del Edén”.

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