“El Gocho” debutó hace 20 años

johan santana
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Veinte años del estreno como bigleaguer de Johan Santana, uno de los zurdos criollos de todas las épocas,  distinguido en dos ocasiones con el  prestigioso premio Cy  Young y único que ha ganado 20 juegos en una temporada de Grandes Ligas, se están cumpliendo hoy.

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Tras 54 salidas (48 como abridor) en categorías de novatos y clase A en el sistema de sucursales de los Astros de Houston, el promisor novato merideño que para entonces contaba 21 años de edad, debutó el lunes 3 de abril de 2000 con los Mellizos de Minnesota, club que lo obtuvo el 13 de diciembre de 1999, en negociación con los Marlins de Florida que, a su vez, lo habían fichado, en esa misma fecha, de los siderales, a través el denominado sorteo de Regla 5.

Primero de 360 juegos

Tom Kelly, mánager de los gemelos, llamó al merideño a encargarse de la lomita en la novena entrada en reemplazo del dominicano Héctor Carrasco, con el score 7-0 a favor de los visitantes Mantarrayas de Tampa. Y el nativo de Tovar lució bien ante la concurrencia de 43 mil 830 personas que esa noche se dieron cita en el Hubert Humphrey Metrodome de la ciudad de Minneapolis.

En el que fue el primero de los 360 juegos en los que intervino durante su trayectoria de 12 temporadas en MLB, Santana retiró a Dave Martínez con globo al bosque central, ponchó  tirándole a cubano José Canseco, aceptó sencillo de línea al centro de Fred McGriff y dominó a Quinton McCracken con línea al rightfield para completar relevo de una entrada.

Ese dia Santana apuntó su nombre en el puesto 118 en la lista histórica de venezolanos en las ligas mayores, primero del nuevo milenio, y como el bigleaguer número 15 mil 214, según la cuenta del portal digital www.baseballreference.com.

 Cuatro días después, el viernes 7 de abril de 2000, hizo la primera apertura de su carrera. En calidad de anfitrión se midió contra los Kansas City. En cinco entradas del encuentro que ganaron los Reales 10-6, se marchó sin decisión.  Permitió cinco hits, le fabricaron una carrera producto de jonrón de Brian Johnson abriendo el quinto inning, obsequió dos boletos y ponchó a dos.

Bono de $15 mil por firmar

Tras observarlo como centerfielder de la selección de Mérida en un campeonato nacional categoría de la Corporación Criollitos de Venezuela en 1994, el scout húngaro-venezolano Andrés Reiner se interesó en contratar a Johan Santana y a finales de junio de 1995 se presentó en su casa de la localidad de Tovar.

El día 2 de julio de 1995, Jesus Santana, padre de Johan, quien cuatro meses antes había cumplido 16 años de edad, aceptó que su muchacho se convirtiera en pelotero profesional con bonificación de 15 mil dólares, al tiempo que los Navegantes del Magallanes lo ficharon para jugar en la pelota profesional de Venezuela.  

Era la época en la que, por iniciativa de Reiner, comenzaron a funcionar  academias de diversas organizaciones de Grandes Ligasen Venezuela, concretamente en el llamado eje Carabobo-Aragua., Concretamente de las fincas de Houston, gracias al gtrabaj de Reiner y sus tecnicos, antes de Santana, surgieron talentos como Richard Hidalgo, Bob Abreu, Raúl Chávez, Roberto Petagine, Melvin Mora, Freddy García, Carlos Guillén y Oscar Henríquez.

Tras iniciarse en la academia local en 1995, Santana fue asignado a la sucursal de novatos de República Dominicana, donde dejó marca de 4-3 en 23 juegos, 22 como relevista. En trabajo de 40 episodios tuvo efectividad de 2.70, propinó 51 ponches y obsequi dejó marca de 4-3 en 23 presentaciones, 22 en plan de relevista. En trabajo de 40 episodios tuvo efectividad de 2.70, propinó 51 ponches y obsequió 21 boletos.

Al año siguiente fue promovido a la sucursal de los Astros en Kissimmee, Florida, en la Liga de la Costa del Golfo y dejó récord de 0-4. En trabajo de 36.1 entradas fue castigado con 32 carreras limpias para efectividad de 7.93 y ponchó a 25 rivales. También le dieron oportunidad de iniciar un encuentro en la New York-Penn League con el conjunto Auburn Doubledays y salió sin decisión. En cuatro capítulos permitió un hit y le fabricaron una carrera.

 En 1998 pasó la mayor parte de la temporada en Auburn como miembro de la rotación de abridores. En 15 presentaciones consiguió registro de 7-5, propinó 88 ponches en 86.2 capítulos y tuvo efectividad de 4.36. Ese año también participó en dos desafíos con el club Quad City de la Midwest League clase A, sufrió un revés y retiró a seis bateadores por la ruta del ponche en labor de 6.2 actos.

 La temporada de 1999 la pasó completa en la Midwest League con el equipo Michigan Battle Cats que estaba bajo el mando del venezolano Alfredo Pedrique.Finalizo como líder del club en los departamentos de aperturas con 26, ponches con 150 y episodios lanzados con 160, al tiempo que dejó foja de 8-8 y efectividad de 4.66.

los Astros no lo protegieron en su nómina de cuarenta hombres para el entrenamiento primaveral de 2000 y quedó elegible para el sorteo de Regla 5 de noviembre de 1999.

93 victorias con Minnesota

En su temporada de estreno, Santana actuó en 30 desafíos, incluidas cinco aperturas, dejó balance de 2-3, permitió 62 carreras limpias en 86 episodios para efectividad de 6.49, otorgó 54 boletos y propinó 64 ponches.

 Para 2001 insistió en buscar un lugar como miembro de la rotación, pero problemas con un músculo del codo izquierdo limitaron su actuación a 15 partidos, incluidas cuatro aperturas  y finalizó el certamen con balance de 1-0.

 Ron Gardenhire se hizo cargo de los Mellizos en reemplazo de Tom Kelly para la contienda de 2002. Santana comenzó con el equipo Edmonton de la Liga de la Costa del Pacífico AAA. Tras dejar registro de 5-2 con 75 ponches en 48.2 entradas y efectividad de 3.14 en once presentaciones, de las que nueve fueron en rol de abridor, Minnesota decidió promoverlo para quedarse definitivamente arriba después de agregar el cambio de velocidad a su arsenal, un recurso que lo convirtió en uno de los mejores lanzadores jóvenes de la primera mitad de la década inicial del nuevo milenio.

Para 2003 inició la temporada en el  bullpen, pero en la medida en que los Mellizos se atornillaban como líderes de la División  Central de la Liga Americana se fue ganando la confianza de Gardenhire para integrar la rotación. En 45 salidas (12 aperturas) dejó balance de 12-3 con 3.07 de efectividad. En sus últimos 12 inicios registró 2.51 de promedio de carreras limpias permitidas por cada nueve actos, con 70 ponches en 68 innings, y remató midiéndose contra los Yanquis en el primer juego de la serie divisional, en el cual no tuvo decisión tras lanzar cuatro entradas en blanco.

La edición de 2004 marcó su impulso definitivo al estrellato. Antes de iniciar el calendario perdió el arbitraje y le asignaron honorarios de $1.6 millones. Probablemente esa decisión lo animó a rendir su mayor esfuerzo para convertirse en el primer criollo que obtuvo veinte victorias en un certamen y coronó el esfuerzo con el premio Cy Young por votación unánime, después de dejar marca de 20-6 y encabezar el joven circuito en efectividad (2.61) y ponches (265).

Antes de iniciar a contienda de 2005, la gerencia de Minnesota le extendió pacto de cuatro años por $40 millones. Respondió el merideño con balance de 16-7 y su segundo liderato consecutivo de ponches, al tiempo que al siguiente torneo volvió a ser escogido como ganador de Cy Young de forma unánime, gracias a su Triple Corona de pitcheo con registro de 19-6, 2.77 de efectividad y 245 abanicados.

Su última temporada en Minnesota fue la de 2007. En 33 inicios dejó marca de 15-3, para quedar con marca vitalicia como gemelo de 93-44,  3.22 de efectividad y 1381 ponches, la segunda mejor cifra de abanicados y quinta mayor cantidad de victorias entre los zurdos que han pasado por ese club.

Millonario en la Gran Manzana

En febrero 2008 los Mellizos negociaron a Santana a los Mets por cuatro prospectos (Carlos Gomez, Deolis Guerra, Phillip Humber y Kevin Munley) y anunciaron una extensión de su contrato a partir de 2009 y hasta 2014, por 137 millones 500 mil dólares, suma récord para un lanzador en el momento.

Problemas con el hombro afectaron el desempeño de Santana en su pasantía por el elenco neoyorquino de la Liga Nacional. Intervino en cuatro de cinco temporadas entre 2008 y 2012, dejando registro vitalicio de 46-34 con 3.18 de efectividad.

En Nueva York experimentó uno de los momentos más notables de su carrera al convertirse en el primer pitcher en la historia de los Mets en lanzar un No Hit No Run. Ese sucedió el viernes 1 de junio de 2012 cuando, desde el montículo del Citi Field,  bordó joya de  pitcheo contra los Cardenales de San Luis, para convertirse en el sexto venezolano en conseguir tal hazaña, después de Wilson Álvarez, Aníbal Sánchez, Carlos Zambrano, Félix Hernández y Henderson Álvarez.

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