Wilson Álvarez celebra medio cupón

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Wilson Álvarez, miembro de Salón de la Fama del beisbol venezolano, considerado como uno de los mejores lanzadores venezolanos de todas las épocas, tanto en las Grandes  Ligas como en la pelota profesional local, llega hoy a la edad de 50 años.

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Nacido en Maracaibo el 24 de marzo de 1970, se hizo profesional a la edad de 16 años, en 1986 con las Águilas del Zulia en la LVBP y en el sistema de ligas menores de los Rangers de Texas en Estados Unidos.

Primer bigleaguer de los 70
Tres años después, el 24 de julio de 1989, hizo historia como el primer jugador de MLB nacido en la década de 1970. Ese día los Rangers lo llamaron desde la filial AA de Tulsa para medirse contra los Azulejos de Toronto. En el que fue el peor día de su carrera,  Álvarez no pudo retirar a ninguno de los cinco enemigos que enfrentó: Junior Félix le dio la bienvenida como el bigleaguer número 13 mil 256 y el 54° criollo de la historia, con línea de hit al centro. Luego siguieron jonrones de Tony Fernandez y Kelly Gruber más boletos a George Bel y Fred McGriff, que obligaron al piloto Bobby Valentine a enviarlo a las duchas con ∞ (infinito) de efectividad.

Joya monticular de regreso
Cuatro días después de su estreno en Grandes Ligas, los Rangers lo negociaron a los Medias Blancas de Chicago junto con el outfieder Sammy Sosa y el infielder Scott Fletcher, a cambio del infielder guayanés Fred Manriue y el futuro miembro del Salón de la Fama, Harold Baines.

Y tras actuar en 53 juegos con las filiales de  Chicago en Birmingham (AA) y Vancouver (AAA) regresó a Grandes Ligas por la puerta grande en 1991.

Los patiblancos lo llamaron el domingo 11 de agosto de 1991 para reemplazar en la rotación al portugueseño Ramón García, y desde la lomita del Memorial Stadium de  Baltimore, ante 40 mil 455 personas, dejó sin hit ni carrera a los Orioles, convirtiéndose en el primero de seis criollos que han lanzado juegos de No Hit No Run en Grandes Ligas. Después lo siguieron Aníbal Sánchez (2006), Carlos Zambrano (2008),  Johan Santana (2012), Félix Hernández (2012) y Henderson Álvarez (2013).

Primero con 100 triunfos
En catorce temporadas en las Grandes Ligas, Álvarez figuró como uno de los mejores zurdos de la Liga Americana en la primera mitad de los años  noventa, con topes personales de 15 victorias en los certámenes de 1993 y 1996.

El 24 de junio de 1996, desde el montículo del Comiskey Park de Chicago, venció a los Angelinos de California y dejó atrás al barquisimetano Luis Leal en el tope de la lista histórica de pitchers criollos con más victorias al arribar a 52.

Al finalizar el mes de julio de 1997, los Medias Blancas lo incluyeron en un cambio múltiple a los Gigantes de San Francisco y en diciembre de ese mismo año fue reclutado  como agente libre por el equipo de expansión Mantarrayas de Tampa, con estupendo contrato de cinco campañas por  $35 millones.  A partir de 2003 y hasta 2005 cumplió la última etapa de su carrera con los Dodgers de Los Ángeles.

El 29 de julio de 2004, con el uniforme de Los Ángeles, abrió en el Coors Field de Denver y derrotó a los Rockies para alcanzar el centenar de éxitos, primer criollo que ganó un centenar de juegos en MLB.

A lo largo de su brillante carrera en Grandes Ligas intervino en 355 juegos y dejó marca vitalicia de 102-92 con  3.96 de efectividad,  1300 ponches y 805 boletos en 1747.2 innings.

Quince años después de su retiro figura sexto (102)en la lista de criollos más ganadores, superado por Félix Hernández (169), Freddy García (156), Johan Santana (139), Carlos Zambrano (132), Aníbal Sánchez (108).

Triplecoronado en la LVBP
En la pelota venezolana, Álvarez comparte con Mickey Scott el liderato de triunfos de las Águilas del Zulia para serpentineros zurdos con 29 éxitos en 12 temporadas. Solo los derechos Julio Machado (35), Tom Brennan (30) y José Solarte  (30) tienen más victorias   en la cincuentenaria franquicia.

En cuatro ocasiones alzó la copa de campeón de la LVBP con el club rapaz en las ediciones 1988-89, 1991-92, 1992-93 y 1999-2000. Su mejor actuación la consiguió en el certamen 1991-92 cuando ganó la Triple Corona de pitcheo. Fue el primer criollo que en una contienda encabezó los departamentos de victorias (8-0), efectividad (1.47) y ponches (64).

Formó parte del equipo que se coronó campeón de Caribe en Mazatlán 1989. En el clásico de febrero intervino en cuatro ocasiones: tres con Zulia y una con Magallanes. En siete encuentros dejó balance de 3-1 con seis boletos, 32 ponches y 1.97 de efectividad.

Su nombre está inmortalizado en el Pabellón de la Fama de la Serie del Caribe (2010), Salón de la Fama del beisbol venezolano (2011)y Salón de la Fama del beisbol zuliano (2018).

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