Epidemióloga de Catia insta a cumplir con medidas preventivas

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La doctora Josiris Romero, es una médico general de 38 años de edad, que lleva la gran responsabilidad de coordinar la oficina de epidemiología del Centro de Diagnóstico Integral (CDI) Flores de Catia, y al ver como la enfermedad afecta a los pacientes, llama a los venezolanos a ser preventivos para evitar contagiarse.

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Con más de diez años de experiencia en la medicina, Romero se incorporó en las labores en tiempos de pandemia, el 16 de marzo pasado, y asegura que se sintió fuerte y preparada, pues el temor siempre intenta apoderarse.

Ante la posibilidad de contagiarse, asevera que está “tranquila y preparada psicológicamente para ese momento”, y una vez recuperada, seguiría apostando por la superación del Covid-19 en Venezuela, y ella desde su puesto de trabajo cuidando de cada paciente.

Hasta la fecha, la doctora ha tratado con 10 pacientes con el virus activo, y en esas ocasiones explica que ha seguido los protocolos recomendados por la Organización Mundial de la Salud y de la Organización Panamericana de la Salud.

Precisa que  tratar con una persona  infectada por el virus, es muy  diferente “porque el paciente está ansioso y se siente con miedo por la enfermedad”, pero ella los calma e imparte conocimientos de cómo superarla y alentándolos.

Resalta que quienes padecen la enfermedad sufren de pérdida del gusto y el olfato, y en ocasiones ha visto que presentan otros síntomas como vómito y evacuaciones líquidas.

Cuando aconseja a las personas a utilizar los métodos de prevención, como uso de mascarillas, guantes y una buena higiene como lavado de manos y evitar contacto con otras personas cumpliendo la cuarentena social, es porque existen otras personas que no manifiestan síntomas y pueden contagiar sin saberlo a  muchos otros.

Su día a día, no sería tan normal si estuviera en un mundo sin pandemia, pero como la situación actual la define como extraordinaria y única, vive gran parte de sus horas recorriendo las comunidades, haciendo pesquisas para buscar los casos asintomáticos y prevenir brotes.

También se encarga de reportar los ingresos de pacientes sospechosos por coronavirus, el CDI donde trabaja.

En su tiempo libre que básicamente es el fin de semana, lo dedica a su pequeña familia conformada por sus hijos y esposo, tras asegurarse con la aplicación de la prueba Covid-19 cada ocho días, para descartar un posible contagio, que está sana.

Además de hacer pesquisas y registros de pacientes infectados, Romero, imparte charlas educativas y preventivas con su equipo básico de salud que ejerce como fuerza viva en las comunidades.

En diferentes partes del mundo, se han presentado episodios donde las personas rechazan a los trabajadores de la salud, por la falta de conciencia e información sobre el trabajo que ellos realizan.

El temor de contagios, ha hecho que muchos médicos y enfermeras sean expulsados de sus residencias porque los vecinos piensan que los contagiaran con el virus, en otros casos, dejan avisos con amenazas si el profesional no abandona las áreas.

Pero en el caso de la doctora Josiris, no es así pues ella agradece que las personas sean tan receptivas y atentas con su labor, y recalca que nunca ha sido maltratada en este tiempo, “más bien me siento querida por mi comunidad”

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