Aceras y brocales | Lo colectivo

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Elisenda Vila Planes.- Sin obviar lo individual, son tiempos donde el concurso de la sociedad en general es vital. Los asuntos que debemos afrontar en el presente (y en el futuro) obligan a masificar las vanguardias, para garantizar la atención de temas complejos, desde la sobrevivencia del planeta hasta las cotidianidades vecinales y familiares.

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-En general, eso implica un enfoque integral y multifactorial de cualquier cuestión y valorar a los equipos con dicha visión. En lugar de reconocer, como suele hacerse, al considerado mejor de los participantes o competidores en un área o grupo.

-En el caso de los arquitectos, por ejemplo, para el premio nacional de arquitectura, definir la visión prioritaria en alguno (s) de los campos de trabajo de esa profesión como el espacio público, el patrimonio urbano, la tecnología para la construcción popular, como otros, y distinguir al conjunto de personas que aportan en ellos.

-En las artes destacar a varios artistas, no a uno sólo, por su contribución a reforzar o innovar en su especialidad cultural. En las ciencias básicas, al conjunto de investigadores por sus trabajos para el desarrollo nacional. Igual en los cargos públicos, a equipos de trabajo y no al “jefe”.

-Esto puede ser banal a primera vista para algunos. Se comprende. Llevamos en nuestro ADN la idea de lo individual, del líder, del mesías, de lo propio, lo privado, en fin, lo que incluye a minorías y excluye a mayorías silenciosas y esenciales.

-Ojalá veamos participaciones en premiaciones, en bienales, en cualquier evento que represente a Venezuela aquí y acullá, a través de colectivos de diversos pensares, saberes y haceres de la multiplicidad cultural de la patria.

De todo un poquito

Diversificar funciones.

En estos momentos de adversidades, conviene aprovechar los recursos disponibles y potenciar la capacidad pública de respuesta. Por ejemplo, las edificaciones escolares pueden ser centros comunitarios, en los que concurran, como se viene dando en casos, actividades de las diversas misiones sociales.

Los núcleos culturales, como el Museo de Arquitectura, podría asesorar en diseño urbano y arquitectura a ministerios, alcaldías, gobernaciones, comunidades. Elaborar planos y maquetas. Producción de maquetas, mobiliario. Como otras opciones.

En edificaciones patrimoniales, se podrían plantear usos de oficinas y hasta de residencias estudiantiles. Hay exitosas experiencias en el mundo.

Van 48.000 consejos comunales. Extraordinaria base para reestructurar los gobiernos locales y regionales. ¿Cómo, cuándo?

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