1917

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Es film que narra la Primera Guerra Mundial, que terminó en 1918. Según nuestros valores, la guerra no puede ser aceptada en forma alguna como propia de humanos.

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La violencia no puede ser justificada, tiene que ser sencillamente despreciada. Es una vergüenza para la civilización. Incitarla es brutalidad. Es una forma de darle estructura al odio, ampliar el racismo, la xenofobia y la desigualdad.

Hoy en pantalla se muestra el film de Sam Mendes, 1917. La guerra ha tenido en el cine, -sobre todo el de Hollywood- uno de sus mas consecuentes influencers. Cuando agrega aromas Walt Disney para darle mermelada al espectador y que éste coma contento sus cotufas y salga encantado del cine al saber cómo los buenos siempre ganan la guerra.

Intenta mostrar el horror de sus muertos como colaterales y desechables. Solo busca exaltar la frivolidad como conducta de violencia aceptada de los humanos.

Buscan repudiar el gran cine que se ha realizado sobre esta tenebrosa maniobra movida por el Cuarto de los Jinetes de la Apocalipsis: el amarillo, montado por la muerte y el Hades que lo seguía, con potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre y golpes de Estado. Lo anunció en el Apocalipsis y hoy cobra forma en la 3ª, 4ª, 5ª Flota USA.

Menos mal que por allí anda San Mendes en 1917, para recordar con poderoso lenguaje de cine una sencilla historia. Allí percibirás a piel viva el pánico y la soledad de esos jóvenes ingleses acorralados por la burocracia, y ametrallados por el ejército alemán.

Es un film que muestra la angustiosa guerra de trincheras de la Primera Guerra Mundial y la memoria nos lleva a Kirk Douglas con su silbato para concertar el ataque o la retirada. Genialidad del cine de Kubrick en Senderos de Gloria. Que muestra la ignominia de un militar francés al fusilar a varios inexpertos soldados a los que acusan de cobardía.

Mendes cuenta el infierno de dos jóvenes del ejército inglés, con una misión absurda y suicida. Salir al frente de batalla, entre puás, barro, balas para avisar a los suyos que los alemanes han fingido y montado una emboscada. Los impulsa un motivo inapelable; uno de ellos tiene un hermano y se encuentra entre los que han sufrido el engaño.

Soy voltereano; no creo que quienes piden la invasión y la violencia desde su 4G: ni 1917, ni la Biblia, Tora o Corán les hará ver que la guerra es una maldición.

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