Altruismo y competencia

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

El altruismo reivindica la necesidad del ser humano de interesarse por los menos favorecidos de su especie y sentirlos como iguales.

Publicidad

No aceptar el altruismo hace más notable la situación crítica que vive nuestra humanidad en este momento histórico donde solo habita la desesperanza.

Signo que no dudo en calificar como trágico. Sin embargo, siempre el ser humano sorprende al usar uno de sus recursos más perfectos de su esencia: el pensamiento.

Giorgio Agamben en Futuro anterior expresa que el “pensamiento es el coraje de la desesperanza”. Otros creen que se trata solo de ver la luz al final del túnel. Un avispado retruca: lo grave es descubrir que otro tren viene en sentido contrario.

Slavoj Zizeck publica El coraje de la desesperanza y agrega que el verdadero valor está en aceptar que no existe ninguna alternativa clara. Y la verdadera valentía está en ver cómo negociamos la salida del punto muerto en que nos encontramos.

¿Por qué en estos últimos tiempos la búsqueda de la luz y el acuerdo choca con los barrotes con que nos incomunica el paraíso neoliberal? Muchas amenazas chocan con nuestras narices Ej.: la fundamentalista-terrorista; las tensiones geopolíticas con y entre los nuevos poderes no europeos (China y Rusia); la aparición de nuevos movimientos emancipadores radicales en Europa (Grecia y España); y los refugiados que saltan “los muros” que les inventan (México, Europa, Inglaterra,- Chile, Colombia), bajo la disyuntiva: “son ellos o nosotros”.

Todo al ritmo de la degradación moral de la Babilonia que nos quiere imponer Trump y sus guerras con contratados.

Volvemos al titulo del artículo: Altruista. Idea que Trump aborrece, él cree que su práctica lleva a la “colaboración entre ciudadanos”, peligro atávico que podría destruir el capitalismo.

Al altruismo se le quiere anteponer la tesis fundamental del neoliberalismo, con la frase bárbara: la naturaleza humana es por esencia anti-altruista y anti comunitaria y competitiva y por ella existe el egoísmo…!No a la cooperación! Por todos esto hitos sin sentido. Y otras banalidades, se acusa a la derecha de padecer de “anorexia cultural” y de sufrir de una limitada capacidad para producir nuevas ideas políticas, y no simples mantras, “sí o sí”, sin objetivos, ni estrategias que asomen realidades.

Muy grave: llegó la fatal ignorancia.

Publicidad
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
Publicidad
×
Publicidad
×