El capital: ¿crisis o colapso?

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La pandemia provocada por el covid-19 podría estar desnudando las bases de la dominación del capital conformadas por el poder financiero, el poder militar y el poder del narcotráfico, que subordinan al poder mediático, la psique, el cerebro, el alma y el cuerpo humanos. A ese poder, resultado del Consenso de Washington, no le interesan los trabajadores. Sólo como consumidores. El neoliberalismo es la ley del más fuerte, sin compasión, que odia la solidaridad e impone la competencia despiadada, pues lo importante es aprovechar las oportunidades que el mercado ofrece. El neoliberalismo es una vergüenza criminal.

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La naturaleza dejó de ser fuente de la vida y la vida misma, pues el capital la transformó en mercancía, en recurso natural. El ser humano también fue convertido en mercancía, en recurso humano. Útiles para maximizar ganancias.

Pero el capital ha venido acentuando la explotación de la naturaleza, provocando que el planeta haya entrado en rendimientos decrecientes en la medida que va perdiendo capacidad para producir oxígeno, agua potable, ríos, peces… mientras, se acentúa el cambio climático, los procesos de desertificación y pérdida de diversidad biológica. La esclavitud fue abolida, pero hoy el capital la ha restablecido y es una gran fuente de acumulación de capital.

El capital se va convirtiendo en poder bandido, fuera de la ley, fascista, racista, que desafía abiertamente la legalidad internacional. El mundo está amenazado por esa bestia rabiosa ávida de más poder.

¿El covid-19 puede ser una advertencia, un llamado de atención sobre errores o faltas a principios sagrados que estemos cometiendo? Creo que vivimos una fase de enriquecimiento de las artes, la cultura, las comunicaciones, la conciencia del pueblo, como nunca antes. Pero con unas relaciones de producción capitalistas caracterizadas por el empobrecimiento espiritual que se mide en el debilitamiento del amor altruista, deterioro de la solidaridad, crecimiento del egoísmo, distanciamiento de Dios, vaciamiento del alma… una cultura imperial fascista que se nutre de las excrecencias del capital ¿Vivimos una profunda crisis del capital o un proceso de colapso mediante la superación del conflicto entre relaciones de producción y maduración de las fuerzas productivas? Comuna o nada es el camino.

Constituyente

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