El retorno del medioevo

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Nada tiene que ver Dante ni la Divina comedia con las imágenes que se muestran de los cuerpos de fallecidos en las calles de algunos países por consecuencias del Coronavirus (Covid 19), mucho menos con las declaraciones del presidente de los Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, que al principio dijo que no había que hacer nada, sólo resistirlo, “piense que es una gripe”. Un mes después cambió de opinión y afirmó que si morían 200 mil, habrían “hecho un muy buen trabajo”.

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Ante la pregunta retórica de José Martí: “¿Quién no sabe que la lengua es jinete del pensamiento, y no su caballo?”, Trump muestra la clara dimensión de sus intereses. Por tanto, su “preocupación” por Venezuela, que necesita “ayuda” “humanitaria” (comillas por separados), no tiene ningún asidero cuando ha demostrado que es incapaz de ayudar a su propio pueblo. Al igual que George W. Bush, que al aproximarse el huracán Katrina (2005) a costas estadounidenses, dijo por televisión: “Huyan”.

Trump activó el guión contra Venezuela como una “cortina de humo”. Primero, acusa y pone precio por el paradero del presidente Nicolás Maduro. Segundo, pretende instalar un “Consejo” de Estado, y tercero, amenaza con desplegar, aviones, helicópteros, buques cercano a las fronteras marítimas con Venezuela, bajo el supuesto de que están “luchando” contra el narcotráfico, cuando el país productor de los estupefacientes es Colombia.

EEUU mantiene vivo el Tribunal de la Santa Inquisición, creado por la Iglesia en el medioevo y que utilizó la tortura como método de confesión. Este atroz procedimiento confesional fue utilizado, primero, contra los miembros de organizaciones “eclesiásticas ilícitas que nacían en toda Europa y amenazaban con romper el monopolio que Roma detentaba sobre los diezmos y sacramentos”, y luego, contra las mujeres, como explica Marvin Harris en Vacas, cerdos, guerras y brujas.

Mientras la curva de contagios en el país se ha aplanado por la cuarentena implementada por el presidente Maduro, quien ha insistido en que el Covid 19 se combate colectivamente con aislamiento social, las torturas de la redivida Inquisición contra Venezuela se mantienen bajo dos variantes: psicológica (amenazas de invasión militar) y financieras y comerciales (bloqueo). 

Regresó el medioevo, en donde las pandemias eran moneda corriente, de la mano de EEUU; sin embargo, en Venezuela –a pesar de las torturas– se ha atendido a todos los infectados, porque libra una justa batalla por la vida y la dignidad de la humanidad.

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