Información y agresión militar

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Recibir información sigue siendo preocupante. Por allá entre 1970 y 1980 se dieron debates y confrontaciones acerca de los prolemas de la comunicación. Ha transcurrido casi medio siglo de aquella interrogante: ¿Informar a la opinión pública, gobernarla o manipularla? Para ese entonces había un ambiente, como ahora, de indefensión del ser humano ante la arremetida de grupos poderosos que dirigen el imperio de la información y utilizan la manipulación, no sólo para la infamia, el chantaje o el odio, sino tambiénpara instigar o hacer la guerra.

Publicidad

¿Saben una cosa? En estos días la situación se torna más grave porque vivimos un “bombardeo” de información mentirosa que lleva en sí no sólo el propósito de lesionar el honor o la reputación de alguien, o desestabilizar a gobiernos y revoluciones pacíficas, sino que ahora promueven con el mayor descaro la intervención militar y nuevas técnicas del golpe de Estado bajo el terror mediático. 

En fin, se trata del más alto grado de corrupción de la información, utilizada por el Gobierno de EEUU, en pleno torrente de pandemia Covid-19, para tumbar el Gobierno de Venezuela, tal cual un “fatum”, o lo que está dicho irrevocablemente en la palabra criminal de Trump, quien anuncia su “gran operación antinarcóticos en el Caribe”, sin advertir que él y el Coronavirus están destruyendo al pueblo estadounidense.

Pensar que, siendo EEUU la primera potencia del mundo, era inimaginable que se destruyera su sistema capitalista de salud. Pero ahí está, dolorosamente, como en las calles de Guayaquil. ¿O es que Trump piensa que acabando con Venezuela, salvará a su Gobierno? Su omisión dolosa ha dado como resultado que una pandemia casi severa se lleve por delante la salud un pueblo: no tienen suficientes camas en los hospitales y cada día el contagio es mayor. La destrucción de la salud pública en EEUU es evidente, mientras crece en millones el número de desempleados en un sistema que no reconove el derecho a la salud gratuita, mucho menos la inamovilidad laboral. 

Ya sabemos que ese sistema perverso de salud está derrotado por una pandemia; ahora, eso no significa que el capitalismo dejó de existir. Sigue allá y acá, con sus transnacionales de la información para seguir manipulando. Y Trump la utiliza para intimidar y luego, no sabemos, pero puede entrar en la agresión militar.

Publicidad
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
Publicidad
×
Publicidad
×