Pare de sufrir

Si usted nunca ha entrado a una iglesia de esas conocidas como Pare de sufrir, le recomiendo que visite alguna de las tantas que están regadas por todo el país. Entré a uno de sus templos que está en la parroquia La Candelaria en Caracas y pude constatar que la fe es un negocio y que a través de ésta se encubre un peligroso objetivo de desestabilización política. Los feligreses acuden con la intención de sanar enfermedades, calmar dolencias, obtener mayor prosperidad económica, librarse de trabajos espirituales malignos, buscar la felicidad familiar y conseguir paz. La función empieza con la entrada a escena de un pastor que, a través de un discurso sensible, reza vigorosamente. Cuando comienza este rezo, las víctimas cierran los ojos, colocan las manos en sus cabezas y gritan exaltados “los demonios salen”. Acto seguido, el pastor en el nombre del Espíritu Santo grita: “Si el demonio está aquí presente que se manifieste”. Justo en ese momento entra en escena, aunque desde el público, una mujer que se levanta y comienza a sacudirse espasmódicamente a la vez que convierte su llanto en alarido. “¡Está poseída!”, dice el pastor. Me cambié de lugar para tratar de ver más al público que a los actores y me estremecí viendo cada rostro transmutado en poema doloroso. La escena que viene es larga, el pastor atiende caso por caso. Ya hacia el final, el pastor pregunta: ¿Quién es el demonio? Y los feligreses responden: “¡Nicolás Maduro!”. “¿Y qué es la Revolución Bolivariana?”, “el infierno”, responde la multitud.

Publicidad

El 9 de julio de 1977, el pastor brasileño neopentecostal Edir Macedo fundó en Río de Janeiro, la Iglesia Universal del Reino de Dios, conocida por el nombre de su programa de televisión, Pare de Sufrir, pero también con otros como Oración Fuerte al Espíritu Santo, Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, Gracia Universal, Familia Unida y Centro de Ayuda Espiritual. En el triunfo electoral de Jair Messias Bolsonaro en Brasil fue decisiva la iglesia neopentecostal ante el «peligro comunista» que significaba el Partido de los Trabajadores.

Publicidad

Hoy, en tiempo de guerra multidimensional, debemos difundir la teología de la liberación y el aporte ecuménico al antiimperialismo porque lo importante es que sepamos que el único diablo que conoce la humanidad, Chávez se lo mostró al mundo en Nueva York el 20 de septiembre de 2006 en la sexagésima primera Asamblea General de la ONU y sabemos que huele a azufre.

Publicidad
×
Publicidad
×