Profesionales universitarios

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La educación formal que se imparte en los países que conforman los sistemas políticos del globo terráqueo presentan distintas finalidades.

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Algunas son comunes, comenzando por la creación de ciertas condiciones tangibles a través de la instauración de instituciones educativas para que la población en general tenga “la oportunidad de estudiar” y esa praxis educativa significa la formación de la ciudadanía para la sustentabilidad de los procesos civilizatorios que van desde lo organizacional, según la realidad social, el desarrollo de las ciencias y las tecnologías, el medio ambiente y la calidad de vida, como factores estratégicos para la materialización concreta de los procesos educativos, referenciados en una tríada interrogativa en función del número de habitantes:

1. ¿Cuántas personas ingresan al sistema educativo? 2. ¿Cuántas personas “van abandonando” durante el trayecto o prosecución educativa? 3. ¿Cuántas personas culminan sus estudios y se convierten en profesionales universitarios? Esto, desde una mirada exclusivamente cuantitativa, sin mirar la calidad educativa de las y los egresados.

Ahora están surgiendo unas profundas y angustiantes interrogantes, cuando se intenta evaluar “la calidad profesional” de las y los nuevos profesionales, más allá de resaltar el aumento de las oportunidades de estudio y una masificación de la enseñanza, cuando se dice que tenemos una de las más altas matrículas estudiantiles en el mundo en proporción al número de habitantes, y tenemos un crecimiento exponencial de nuevas universidades.

Pero hablemos de las interrogantes: ¿Cuáles son las competencias de nuestras y nuestros egresados?…si a muchas y muchos estudiantes no les gusta leer, no producen intelectualmente y aplican el “cortar y pegar” en los trabajos de investigación, si solo se exigen el mínimo de esfuerzo para poder pasar, originan otras terribles interrogantes: por ejemplo, ¿será que estamos graduando economistas que no saben de economía?, ¿será que seguimos graduando abogadas y abogados que son inescrupulosos y desde una dudosa ética? ¿nuestras médicas y médicos que estamos graduando tienen la competencia para ejercer la medicina?

Que se abra el debate…

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