¿Se autorregula la economía?

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De hecho en la Venezuela de hoy los precios están liberados, la sustitución de importaciones avanza muy lentamente y pese a los esfuerzos del presidente Maduro para mantener el nivel de vida de la población, los salarios van perdiendo la batalla con los precios y las sanciones estadounidenses que nos golpean severamente.

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La situación no es más grave, entre otras razones, porque el Presidente viene derrotando políticamente las maniobras de Trump y un pueblo valiente lo acompaña.

Mientras el capital vivió la libre competencia y ningún productor pudo sacar ventajas, hubo tendencias a la autorregulación, pero hoy día el poder de los monopolios transnacionales determina que sean estos los que regulen la economía.

Ellos son esa mano visible (como dice Pasqualina) que tiende a controlarlo todo. Ellos no sólo controlan la economía, también al Estado, las instituciones, la guerra, la paz… Están reconfigurando las fronteras y destruyendo la soberanía e independencia de las naciones. Estamos en esa batalla y Venezuela la encabeza.

El presidente Maduro y Diosdado lo saben. Lo sabe esa vanguardia popular que está al frente de las comunas y de N redes populares que van surgiendo por toda Venezuela. Esas y esos miles de lideresas y líderes deben comprender que son más que cualquier partido tradicional, pues ellas y ellos están prefigurando un nuevo país, nuevas formas de organización, reformulando partidos. Otras revoluciones distintas a las que hemos conocido, cuyas alas han sido cortadas por el burocratismo, la corrupción y el egoísmo, vicios burgueses que minan el espíritu de lucha y culminan en traiciones.

Que el pueblo tome en sus manos el artículo 70 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y organice miles de asambleas de ciudadanas y ciudadanos para reimpulsar la Asamblea Nacional Constituyente y ella culmine el mandato que le otorga el artículo 347 de la Constitución.

La ANC está sometida al pueblo, el poder originario. Sólo con la fuerza de ese pueblo movilizado la ANC puede culminar su trabajo e impulsar al presidente Maduro a que termine de incendiar la pradera que iluminará la paz, y la noche oscura de la dominación imperial se torne cenizas que abonen las raíces de una verdadera transición al socialismo que contará con las bendiciones de los cielos y de la tierra fértil, florecida de ese amor que da sin esperar nada a cambio.

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