Elefanta Mara llega a su nuevo hogar en Brasil desde Argentina

Handout picture released by the Brazilian Elephant Sanctuary showing elephant Mara after arriving from the road journey from Buenos Aires Zoo to the Elephant Sanctuary Brazil at the Chapada dos Guimaraes, Mato Grosso state, Brazil, on May 13, 2020. (Photo by Handout / Elephant Sanctuary Brazil / AFP) / RESTRICTED TO EDITORIAL USE - MANDATORY CREDIT "AFP PHOTO / ELEPHANT SANCTUARY BRAZIL " - NO MARKETING - NO ADVERTISING CAMPAIGNS - DISTRIBUTED AS A SERVICE TO CLIENTS
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

La elefanta Mara celebró este miércoles con un baño de tierra y agua su llegada a un santuario en el centro-oeste de Brasil, donde vivirá en mejores condiciones y podrá descansar de una larga travesía desde Buenos Aires. Una buena noticia en tiempos de coronavirus.

Publicidad

La paquiderma nacida en India, de entre 50 y 54 años, llegó al Santuario de Elefantes del estado de Mato Grosso tras partir el sábado del Ecoparque de Buenos Aires, un extinto zoológico donde vivía desde 1995 después de pasar la primera parte de su vida como atracción de circo.

«Agradecemos a todos los que nos ayudaron, especialmente al Ecoparque Buenos Aires (…) y a las autoridades de Brasil y Argentina que hicieron posible el transporte internacional de la elefanta durante esta pandemia» de COVID-19, escribió el Santuario en Facebook, donde transmitió en directo la llegada.

«¡Mara está en casa!, celebró la organización!

Mara, de unos 5.550 kilos, fue trasladada en una jaula-container descargada con ayuda de una grúa, en torno a las 16H40 GMT.

Salió cautelosamente, después de inspeccionar con su trompa durante unos 40 minutos la entrada del granero donde pasará la primera noche, iniciando su adaptación.

En este santuario de 1.133 hectáreas ubicado en la Chapada dos Guimaraes vivirá en un entorno de árboles, césped, estanques y espacios para revolcarse en el lodo, junto a otras tres elefantas asiáticas: Maia, Lady y Rana.

Como parte del proceso de adaptación a condiciones más libres, Mara salió por voluntad propia de su jaula al granero, donde le esperaba una montaña de tierra y agua de bienvenida, que comenzó a echarse en el cuerpo en el caluroso clima de Mato Grosso.

La elefanta no fue incentivada a salir de su jaula para que empiece a «tomar sus propias decisiones» en su nueva vida en el Santuario, explicó una funcionaria durante la transmisión.

Mara, de 5 metros de largo, 2 de ancho y 3 de altura, se alimenta con 100 kilos diarios de verduras, frutas y forraje. 

En octubre de 2019, la elefanta asiática Ramba, de entre 60 y 65 años, llegó al Santuario procedente de Chile después de pasar décadas actuando en circos sudamericanos. Dos meses después falleció debido a una enfermedad renal que le habían diagnosticado hacía siete años.

El santuario, el primero de su tipo en América Latina, fue inaugurado en 2016 con la ayuda de la organización Global Sanctuary for Elephants (GSE), con sede en Estados Unidos.

AFP

Publicidad
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Enlaces patrocinados

Publicidad
×
Publicidad
×