Emigrantes dejan en el olvido a sus animalitos

Rihana, en los primeros años de vida, fue una peluda feliz: era la consentida de la casa, tenía una buena alimentación, contaba con los cuidados básicos, hasta la vestían y cantaban cumpleaños. Lo tenía todo, pero un día su mamá humana decide irse de Venezuela, la deja bajo el cuidado y protección de sus padres.

Publicidad

Tras la partida a otras tierras de su fiel cuidadora, comenzó el abandono y la indiferencia de sus nuevos cuidadores. Una proteccionista relató que luego del desprecio, la dejaron fuera de la que un día fue su casa, conoció la calle y todo lo que viene con ella. Pasaban los días y Rihana fielmente se posaba cada día frente a su antiguo hogar.

Despúes de días bajo la lluvia, el sol y pasar hambre, la pequeña can enfermó. El sábado primero de febrero, llamaron a proteccionistas de animales pidiendo ayuda para ella. Una proteccionista junto a una veterinaria acudió al lugar y una vez más estaba frente a su antigua casa, esperando consuelo.

Allí estaba la peluda: tirada, postrada en el piso, su mirada ida y con dolor. Indicaron que “llevaba tres días en el sitio, sin ingerir alimentos, sin atención veterinaria, sin una caricia, sin una muestra de amor, sumida en la desidia, víctima de esos mal llamados seres humanos”.

Rihana cruzó el arcoiris el pasado domingo 02 de febrero. “Solo pude amarla un instante; no dio tiempo de demostrarte que si era posible que volvieras a sentir eso tan bonito que se llama amor y que si hay seres en este mundo llenos de humanidad”, expresó una proteccionista. Como Rihana, muchos son los animales de compañía que han sido abandonados por sus dueños porque deciden irse a otro país.

Los proteccionistas recomiendan que quienes desean emigrar, deben realizar la tarea de buscar un nuevo hogar a su animalito, donde vayan a contar con todos los cuidados necesarios. Los peludos pueden darlos en adopción con ayuda de fundaciones, además podrían hablar con amigos y familiares que deseen hacerse cargo responsablemente de la mascotas.

Publicidad

Si no quiere romper el vínculo con su peludo y tiene más de cuatro meses de vida, cuenta con la opción de llevárselo a su nuevo hogar. Para ello, por lo mínimo dos meses antes de irse tiene que iniciar la gestión y todo el papeleo que se necesita para trasladarlo de Venezuela a otro país.

Enlaces patrocinados

Publicidad
×