Fundaciones proteccionistas hacen del rescate un negocio redondo

Los verdaderos proteccionistas procuran darle comida y albergue sin esperar una ganancia

Diariamente se ven publicaciones en las diversas redes sociales de peludos abandonados que se encuentran en situación de calle, los que corren con suerte han sido acogidos por  manos amigas de fundaciones o individualidades que se responsabilizan del bienestar animal.

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Las fundaciones se hacen cargo de la salud y alimentación del peludo hasta que se le pueda encontrar un hogar. En muchos casos van actualizando a través de las redes sociales el seguimiento al caso y la mayoría solicitan fondos para poder cubrir estos gastos, por lo que las personas tienden a solidarizarse con este acto de buena voluntad.

Desde hace un tiempo el número de fundaciones  y proteccionistas animales ha subido considerablemente,  tornándose  moda el vivir solicitando ayudas en divisas para cubrir los gastos veterinarios y comprar comida. La recolección de dinero por campañas de GoFundMe también ha sido una herramienta para valerse de recursos.

Los verdaderos proteccionistas de animales denuncian que estas organizaciones reciben grandes sumas de dinero en divisas de personas que creyeron en su solidaridad,  resultando que en muchos casos les otorgan por un solo animal cinco veces los gastos que realmente acarrea. Entre más perros y gatos, que definen como «apadrinados», estén bajo su cuidado más rentable se vuelve el negocio.

Un ejemplo de ello es un caso de una perrita podle llamada Candy. Se publicó en las redes sociales que se encontraba grave y hospitalizada en una reconocida clínica por haber comido vidrio pulverizado. Los gastos para su tratamiento eran muy elevados  y se pedía ayuda a quien quisiera aportar. Una posible donadora decidió llamar a la clínica para verificar la información y al conversar con el veterinario le informó que la perra sí estuvo allí por una pancreatitis aguda motivado a su edad, pero que falleció a las dos horas. Días después las supuestas proteccionistas seguían pidiendo dinero en nombre de la peludita.

Aunado a ello, resalta que estos supuestos protectores no acuden a servicios veterinarios gratis como Misión Nevado o a precios solidarios como Aproa. De hecho han iniciado campañas  de satanización hacia estas instituciones y solo asisten a centros veterinarios que cobran alto costo y en divisas para poder pedir recursos.

Adopciones sólo al este o al exterior

Un dato interesante de las supuestas fundaciones de protección animal es que son clasistas, pues no dan perros ni gatos en adopción a gente de parroquias populares, alegando que la gente que vive en estos sectores «no tienen para mantener ningún animal».

El equipo de Últimas Noticias le consultó a una proteccionista cuál era el procedimiento para realizar la adopción y está sin ningún tapujo comentó que las preguntas eran simples. Antes de dar un peludo, afirma que pregunta si  son de zonas populares de Caracas y si pueden comprar un desparasitante para cachorros en 10$, las vacunas en 57$ y la perrarina en 65$. «Si  dicen que no tienen dinero, obviamente no se los voy a dar”, agrega. 

Argumenta que «después de haber invertido tanto dinero en el rescate de esta mascota, no se lo voy a entregar a una gente que en el mejor de los casos, sólo le dará sobras de comida o arroz. Si, soy clasista y aplico el esquema , si a mi no me gustaría vivir en esas zonas, a mis rescatados, tampoco. Esa gente no les da garantía de calidad de vida», alega sin tapujo alguno.Agrega que les recomienda que vayan a los basureros o a las afueras de las estaciones de Metro, que vayan a El Junquito, donde hay bastantes perros en la calle, pero los en los que ella ha invertido, no se los entrega a gente «pobre».

El perro es el mejor amigo del hombre y el gato no se queda atrás, pero si el hombre vive fuera del país es mejor. Dar animales en adopción fuera de las fronteras venezolanas es otro negoción.

Reciben ayuda en divisas mientras se realizan los tramites para el traslado de la mascota, además el adoptante paga los supuestos gastos que ocasionó el animal en el país. En el mejor de los casos, también debe pagar el boleto de ida y vuelta del proteccionista para garantizar la entrega.

Este comportamiento se repite en varios fundaciones, donde sus integrantes prefieren que el perro o gato siga en la calle, a la intemperie, o viviendo en condiciones de hacinamiento que en una casa humilde y con una familia.

Se debe estar pilas al momento de entregar una ayuda monetaria

Hay fundaciones que han alzado su voz ante estos hecho, que solo perjudican a los animales que son usados como objetos para el lucro de personas inescrupulosas.

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Aconsejan que a la hora de realizar un aporte se verifique y contraste  la información en tan solo cuatro pasos.  Uno hay que ver si conoce el veterinario que está llevando el caso y luego identifique que otro trabajo realizan estas fundaciones. Seguidamente, indague qué oficio tienen sus representantes y por último revise si es recurrente en las redes sociales de la fundaciones que publiquen post amarillistas, además si lo hacen conectarse con la lástima, busque a dónde están ubicados los animales al cuidado de la fundación. 

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