InicioOpiniónLa moneda nacional

La moneda nacional

Lea aquí el artículo de Oscar Bravo

La guerra económica no es simplemente una disputa por aranceles o flujos comerciales; es una confrontación frontal por la demolición de la soberanía de los Estados.

En el caso de nuestra nación, el imperialismo estadounidense, en sintonía con los sectores de la ultraderecha local, ha desplegado un arsenal multiforme cuyo objetivo último no es otro que la destrucción de la moneda nacional.

Pretenden imponer, por la vía de la coerción financiera, la dolarización de facto y de jure, despojando al pueblo de su independencia monetaria y subordinando la economía a los intereses de la Reserva Federal de los Estados Unidos.

El artículo 318 de nuestra Carta Magna establece con absoluta precisión que la moneda nacional es el bolívar, consagrando al Banco Central de Venezuela como el ente rector encargado de formular y ejecutar la política monetaria en resguardo de los intereses supremos de la República.

Recientemente, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, denunció de manera categórica la falsedad de los rumores difundidos sobre la supuesta contratación del ultraliberal economista estadounidense Steve Hanke como supuesto “asesor especial en asuntos económicos, monetarios y energéticos”.

Este sainete político tuvo repercusiones inmediatas en la arquitectura de la oposición parlamentaria, precipitando la expulsión de la presidencia de un grupo parlamentario del dirigente Antonio Ecarri tras quedar expuestas las costuras de estas tramas de desinformación.

Lo que subyace detrás de estos episodios grotescos es la persistente tentación de ciertos sectores de la ultraderecha de arrodillarse ante los centros de poder financiero de Washington, buscando recetas de miseria que ya han fracasado estrepitosamente en otras latitudes de nuestra América Latina.

La defensa de la moneda nacional trasciende la mera contabilidad macroeconómica; es la trinchera donde se defiende el derecho a decidir nuestro propio destino sin tutelajes imperiales.

La economía política de la paz y de la soberanía nacional exige fortalecer el bolívar, blindar los circuitos productivos internos y diversificar las alianzas comerciales en el marco de un mundo multipolar que desafía la hegemonía del dólar.

Mantener firme el mandato constitucional del artículo 318 es el único camino ético y político para garantizar la justicia social, la estabilidad de la patria y la dignidad de un pueblo que se niega rotundamente a ser colonia de potencia alguna.

Cargando…

1 COMENTARIO

  1. CLARO! Compañero hay que defender a capa y espada nuestra soberanía, tanto monetaría como terrenal. Y lo indispensable es la búsqueda de la diversificación de nuestra reserva internacional, ya muchos países lo están haciendo y no podemos quedarnos rezagados.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí