El nuevo líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, emitió este jueves un mensaje televisado al cumplirse el cuadragésimo día del martirio de su padre, Alí Jameneí. En su alocución, el sucesor destacó la resistencia de la nación frente a los bombardeos de Washington y Tel Aviv, calificando al pueblo iraní como el «verdadero vencedor» de la guerra.
El líder instó a la ciudadanía a mantener la movilización constante en las calles, tal como ha ocurrido desde el inicio del conflicto el pasado febrero.
La postura de Teherán respecto a la seguridad regional dio un giro estratégico con el anuncio de una gestión más severa sobre el estrecho de Ormuz. Jameneí advirtió que el tránsito por esta ruta vital operará bajo un «nuevo nivel» de supervisión militar, supeditado a las demandas de reparación por los daños sufridos.
El líder supremo exigió formalmente indemnizaciones materiales y compensaciones para las víctimas y veteranos de la guerra, condicionando la estabilidad comercial a estas demandas.
Alerta a las naciones vecinas y unidad del frente de resistencia
Durante su discurso, el ayatolá se dirigió con firmeza a los países árabes del golfo Pérsico, a quienes instó a desconfiar de las promesas de las potencias occidentales. Jameneí describió la supervivencia de la República Islámica tras los ataques masivos como un «milagro» que sus vecinos deben observar con detenimiento.
El líder pidió a estos gobiernos rechazar cualquier intento de explotación extranjera y demostrar una «hermandad real» que contribuya a la paz regional sin interferencias externas.
El mensaje subrayó que Irán no busca la guerra, pero tampoco renunciará a sus derechos legítimos sobre sus recursos y territorio. En este sentido, Jameneí reafirmó que el «frente de resistencia» actúa ahora como un bloque unificado, capaz de responder de forma coordinada ante cualquier agresión.
Esta declaración refuerza la influencia de Teherán sobre sus aliados en la región, consolidando una postura de defensa integral que no admite fracturas internas ni presiones diplomáticas.
Llamado a la unidad nacional frente a la escasez y la guerra mediática
En el plano interno, el líder supremo reconoció las dificultades económicas y la escasez derivadas del estado de guerra actual. Exhortó a la población a fortalecer los lazos de solidaridad comunitaria para mitigar las presiones del desabastecimiento, describiéndolo como una consecuencia natural del asedio enemigo.
Jameneí pidió a los ciudadanos cuidarse unos a otros para preservar la estabilidad social mientras el país atraviesa su proceso de reconstrucción tras la muerte del anterior guía.
El ayatolá lanzó una advertencia contra la influencia de los medios de comunicación internacionales financiados por potencias rivales. Instó a los iraníes a «proteger sus oídos» de la propaganda externa que busca desmoralizar a la nación o difundir información falsa sobre la situación del gobierno. Para Jameneí, la lealtad informativa y la cohesión espiritual son herramientas tan vitales como el armamento militar para asegurar la soberanía de la nación persa.




