Con júbilo y renovada devoción, el pueblo de Santa Cruz conmemoró los 244 años de veneración a su patrona, la Virgen de Montserrat, un hito que coincidió con la reapertura del Santuario Diocesano tras culminar un proceso de rehabilitación integral que devolvió la majestuosidad a este espacio sagrado.
Durante el reencuentro de los creyentes, la gobernadora Joana Sánchez y el alcalde Tony García encabezaron la entrega formal del templo, destacando que esta obra no solo preserva un bien patrimonial de gran valor histórico, sino que además revitaliza un punto de encuentro destinado a la paz, la oración y la convivencia entre las familias santacrucenses.
Por su parte, los devotos y miembros de la comunidad expresaron su profunda gratitud por la restauración de su casa de oración, destacando el impacto espiritual de volver a reunirse en un recinto renovado para rendir honor a la patrona en su día. Manifestaron que contar con un espacio óptimo fortalece las tradiciones religiosas locales y renueva la fe colectiva tras años de espera.
Un templo renovado
Las labores ejecutadas permitieron una mejora integral que abarcó desde el refuerzo estructural de la edificación con nuevas vigas y columnas hasta la modernización del sistema eléctrico e iluminación.
De igual forma, los trabajos incluyeron la impermeabilización de techos, pintura general, pulido de pisos y la restauración de elementos ornamentales en mármol, yeso y madera, abarcando portones, bancos y el altar mayor.






