La presbicia, más conocida vulgarmente como vista cansada, es el proceso natural de envejecimiento de una parte del ojo denominada cristalino. Los síntomas consisten en una dificultad para enfocar bien de cerca y comienzan a acentuarse en torno a los 45 años, más en hombres que en mujeres. El oftalmólogo Humberto Carreras se muestra radical en relación con esta patología de la vista y consideró que la presbicia afecta al «100% de la población, a partir de los 40 ó 45 años”, sin hacer distinciones de sexo o raza.
El especialista explica que el debilitamiento progresivo del músculo que acomoda el cristalino para el enfoque no es una cuestión patológica sino un fenómeno fisiológico del que «nadie escapa» porque sobreviene con el paso de los años, a través de los cuales se pierde visión, disminuye la agudeza visual y la sensibilidad al contraste y aumenta la sensibilidad al deslumbramiento (de hecho, el tiempo medio de recuperación al deslumbramiento casi se duplica en los mayores de 65 años hasta llegar a ser igual o superior a un minuto).
A partir de los 40 años (edad a la que pueden comenzar los primeros cambios en la visión) es recomendable realizar controles. Si tienes síntomas o antecedentes familiares de afecciones oculares, diabetes o presión arterial alta, debes consultar a un oftalmólogo para determinar con qué frecuencia tu vista debe ser examinada. Los investigadores han comprobado que aquellos individuos que llevan una dieta con altos niveles de vitaminas C y E, zinc, luteína y ácidos grasos omega-3 son menos propensos a desarrollar la degeneración macular asociada a la edad
AFECCIONES CORRIENTES
• La hipermetropía es un defecto que consiste en enfocar los objetos detrás de la retina, mientras que en el ojo normal los rayos de luz convergen exactamente sobre ésta. El hipermétrope tiene problemas de visión en distancias cortas, mientras que puede ver con mayor claridad en distancias largas.
• La miopía se genera cuando el ojo es ligeramente más largo que el promedio, lo que causa que los rayos de luz se enfoquen en la zona anterior de la retina, en vez de hacerlo en su superficie, como sería lo normal. De ahí que los miopes experimentan visión borrosa de los objetos distantes y tensión ocular.
• El daltonismo, más frecuente en los varones, es un defecto de la visión que no permite distinguir colores y está asociado a un defecto genético de la retina, o bien de de los nervios oculares.
• El astigmatismo, que suele ser hereditario, se caracteriza por un problema en la curvatura de la córnea, que deriva en visión borrosa y distorsionada, de los objetos cercanos y lejanos.
CUIDARSE SIEMPRE
Los especialistas en óptica y oftalmología coinciden en una serie de consejos útiles para que nuestra visión esté siempre a punto.
• Los niños deben ser sometidos a la primera revisión de la vista entre los 3 y los 5 años, pues es a esta edad cuando se puede detectar y corregir precozmente lo que se denomina como ojo vago, o ambliopía.
• A partir de los 15 años, las revisiones deben realizarse cada 24 meses.
• La graduación debe correr siempre a cargo del oftalmólogo pues el óptico-optometrista se limita a que los lentes estén lo mejor graduados posible, pero sin valorar otras patologías oculares.
• A los niños hay que cambiarles los lentes cada cierto tiempo porque están en fase de crecimiento, mientras que entre los 25 y los 40 años las graduaciones permanecen estables. A partir de esa edad suele presentarse la presbicia, lo que obligará a cambiar de lentes cada cierto tiempo debido a las pérdidas progresivas de capacidad para enfocar de cerca.
• Aunque en el mercado hay lentes de contacto que permiten dormir con ellos, es mejor quitarlas al acostarse y ponerlas al levantarse, ya que pueden presentar problemas de irritación del globo ocular.
• A partir de los 18 años, los afectados de determinados problemas de visión, salvo la presbicia, pueden someterse a una intervención de cirugía refractiva que les permite prescindir de los lentes.
• En ambientes de poca iluminación se pierde el 20% de la agudeza visual, independientemente de la edad del sujeto, por lo que la doctora Sánchez-Ramos aconseja evitar en lo posible la conducción nocturna.
NOTA: El consumo de tabaco genera degeneración macular senil así como cataratas.




