Por estos lares, comenzó como un esnobismo que replicaban quienes habían vivido en el norte o sentían especial afinidad por Estados Unidos. Para algunos representó una excusa perfecta que permitía festejar disfrazados en ambientes terroríficos y para otros significó un atentado contra las costumbres propias, bajo el amparo imperceptible de eso que mientan transculturización.
Sin embargo, con el paso de los años y con el impacto de la globalización en todos los ámbitos, la celebración de Halloween logró masificarse hasta ocupar espacio en el calendario occidental, en cordial convivencia con las tradiciones de cada país. La publicidad, las decoraciones comerciales y las agendas de los sitios de ocio se unen en el recordatorio de la noche de brujas.
El 30 de octubre, dos hitos de esta especie de subcultura llegan a cumpleaños interesantes: el mítico programa radial «La guerra de los mundos» apaga 85 velas y la icónica película «La noche de Halloween» sopla 45.
Dúo dinámico
El londinense H. G. Wells ya había ganado fama como escritor de ciencia ficción, gracias a la publicación de «La máquina del tiempo» y «El hombre invisible», cuando vio salir de la imprenta su obra «La guerra de los mundos», en el transcurso de 1898.
La historia de una invasión de marcianos a un campo británico llamó la atención del equipo de producción de la serie dramática «The Mercury Theatre on the Air», transmitida por CBS Radio.
Con el guion elaborado por Howard E. Koch y la dirección conjunta de Paul Stewart y Orson Wells (uno de los cuatro protagonistas al lado de Frank Readick, Kenny Delmar y Ray Collins), el episodio fue lanzado el 30 de octubre de 1938. Nadie imaginó lo que ocurriría.
La veracidad de la narración y la convicción de las actuaciones provocaron una ola de pánico en Nueva York. Los radioescuchas creyeron que, efectivamente, los extraterrestres habían llegado al planeta para arrasarlo. Bastaron 60 minutos de programa para sembrar el caos.
Cuarenta años después, el director estadounidense John Carpenter revolucionó el género de terror con «La noche de Halloween», estrenada en una pequeña sala de Kansas City, en Misuri.
La fórmula de un grupo de amigos que se enfrenta a un asesino serial, para morir de uno en uno hasta que se plantea un cara-cara final entre el victimario y una chica, cuando lo tradicional era que en este tipo de situaciones sobreviviera un hombre, creó una fórmula que ha sido reproducida en infinidad de oportunidades.
Además, colocó a Michael Myers entre los peores villanos de la historia del séptimo arte y a Laurie Strode, interpretada por Jamie Lee Curtis, entre las heroínas de los fanáticos del género.
Celta
Aunque en las primeras de cambio podría pensarse que la celebración de Halloween es de factura estadounidense, lo cierto es que tiene su origen en la cultura celta.
Nació hace más de 3.000 años como una fiesta pagana que realizaban los campesinos, para festejar el fin del verano y la llegada del solsticio de otoño. Al cabo del tiempo, la fecha escogida, el 31 de octubre, coincidió con la víspera del día de todos los santos, en los países con practicantes de la religión católica.
De raíz irlandesa, al gigante del norte se le debe la proyección que le ha dado, a través de la industria del entretenimiento.




