Brianna Bodley, una niña estadounidense de tan solo seis años de edad, le fue desconectado la mitad de su cerebro para curarle una encefalitis de Rasmussen que padecía desde septiembre de 2022.
Luego de 10 horas del procedimiento neuroquirúrgico médicamente conocido como hemisferectomía, todo resultó un éxito y la pequeña ya se recupera. La operación consistió no en extirpar, sino en desactivar la mitad de la corteza cerebral, según agencias.
Tuvo lugar en el Centro Médico Universitario Loma Linda, en California, Estados Unidos, a finales del pasado mes de septiembre. La paciente ahora realiza terapia física del habla y ocupacional, solo ve lo que sucede frente a ella y a su lado derecho, así lo relatan los familiares en redes sociales a través de las cuales han estado informando sobre su progreso.
De acuerdo con el neurocirujano pediátrico del centro, Aarón Robinson, únicamente se necesita desconectar el cerebro para detener por completo y curar la enfermedad que es poco frecuente y afecta a niños menores de 10 años.
Relató que era común que la pequeña sufriera convulsiones durante las horas de la noche y llegó a estar hospitalizada varios días a raíz de esto. Incluso en el mes de agosto de 2022 recibió el diagnóstico de epilepsia. En la actualidad, Brianna está fuera de peligro y de por vida no recuperará las habilidades motoras finas en su mano ni de su visión periférica del lado izquierdo.
La enfermedad
En entrevista con el equipo de Últimas Noticias, el neurólogo Ernesto Guerra explicó que la encefalitis de Rasmussen, conocida también como encefalitis focal crónica, está descrita como un trastorno neurológico raro y progresivo.
Precisó que es una patología inflamatoria y autoinmune que provoca episodios fuertes de epilepsia con características muy definidas como la atrofia hemisférica unilateral que está “asociada a epilepsia focal farmacorresistente (que los medicamentos no hacen efecto), hemiplejía progresiva y deterioro cognitivo”, explicó el especialista.
Esto causa que la persona afectada, por lo general niños, experimentan la pérdida de habilidades motoras y del habla. De igual forma causa parálisis en un lado del cuerpo y demencia.
Guerra señala que no hay certeza del origen de la enfermedad, aunque algunas investigaciones señalaron que al momento de darse, hay presencia de anticuerpos en la sangre que son similares a los que genera el sistema inmunológico contra virus y resfriados.
No obstante, otros datos científicos afirman que esos anticuerpos podrían ser responsables de atacar un tipo de célula presente en el cerebro y es por eso que la enfermedad se consideraría autoinmune.
Estos signos han llevado a que sea catalogada como una patología igual, en cierto aspecto, a una alergia o la esclerosis múltiple porque el sistema inmune del individuo en vez de atacar al agente externo ataca una zona del cuerpo como es el cerebro, recalcó.
Subrayó que a pesar de que los indicios son pocos para determinar el origen, lo que sí parece estar claro es que existe alguna forma que vulnera la barrera entre la sangre y el cerebro para que los anticuerpos que atacan a las células gliales del cerebro pasen a él.
El momento de tratar a la enfermedad significa un reto, asentó, porque las limitaciones que se encuentran no permiten diagnosticar con certeza hasta qué punto el hemisferio del cerebro en el que se concentra la encefalitis de Rasmussen ha sido dañado.
Según el especialista, la Rasmussen es prácticamente invisible en términos de mapeo. Comentó que manera similar al cáncer, no hay forma de saber con seguridad hasta qué punto los anticuerpos han atacado el hemisferio afectado y debido a que son transportados por la sangre. “Podrían estar por todas partes y simplemente no haber causado suficiente daño como para causar una incautación”, puntualizó.
Añadió que hay muchos centros clínicos en el mundo que favorecen la hemisferectomía funcional, que deja pequeñas porciones del hemisferio afectado intactas, pero desconectadas del resto del cerebro, por lo que no hay comunicación, como es el caso de esta niña de seis años residente en Estados Unidos.
“Hay casos en los que este enfoque ha tenido éxito, pero las familias que estén considerando una hemisferectomía deben tener en cuenta que muy a menudo con una hemisferectomía funcional las convulsiones regresan”, acotó el neurólogo Guerra.
En Detalle
A través de la página web de Go Fund Me, la pequeña Brianna Bodley ha recibido donativos para costear sus gastos. Hasta el pasado martes 24 de octubre, la iniciativa ya acumulaba unos 228 aportes de los usuarios de la plataforma digital, lo que se traduce en unos 11.299 dólares de un objetivo de 20.000 que esperar recaudar sus familiares.
- El hecho de que la enfermedad afecte a los niños menores de 10 años no deja de lado a los demás grupos etarios, ya que también puede llegar a darse en los adolescentes y los adultos.
- En todo el mundo se conocen alrededor de 500 casos de esta rara patología que se manifiesta de manera progresiva con deterioro neurológico durante semanas y meses, e incluso por años.
- La encefalitis Rasmussen se presenta en un lado del cerebro del paciente y puede ser el hemisferio izquierdo o el derecho, explican los especialistas en neurología.




