El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, llegó en la mañana de este sábado a Londres, donde participará el domingo en la cumbre europea convocada por el Gobierno británico para abordar la guerra, que tendrá lugar después de la tensa reunión entre el ucraniano y el presidente estadounidense, Donald Trump.
El avión que trasladaba a Zelenski aterrizó en el aeropuerto de Stansted, al noreste de Londres, pocos minutos después de las 11.00 GMT, desde donde un convoy trasladó al presidente a un lugar que no se ha hecho público.
La llegada de Zelenski está rodeada de una gran expectación tras el desastroso resultado de su entrevista ayer con Trump y el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, en la que se intercambiaron duras palabras y que llevó a suspender la firma del acuerdo económico que se había cerrado entre Washington y Kiev.
La cumbre convocada para mañana por el primer ministro británico, Keir Starmer, reunirá a los representantes de 15 países en el centro de Londres, donde, según Downing Street, tratarán de reforzar la posición sobre el terreno de Ucrania como principal punto del orden del día.
Tras la bronca sin precedentes entre Zelenski y Trump, la gran mayoría de líderes europeos han mostrado su respaldo públicamente al ucraniano, entre ellos el propio Starmer, quien, según dijo un portavoz, le expresó su «apoyo inquebrantable».
Sin unanimidad
A pesar del apoyo mayoritario a Zelenski por parte de los líderes europeos, hay algunos desencuentros que contraponen la postura sobre la guerra y la actuación del líder ucraniano en medio de la confrontación.
Eslovaquia se distanció de la supuesta intención de Ucrania y la Unión Europea de lograr con Rusia un acuerdo de «paz mediante la fuerza», y reiteró su decisión de no apoyar a Kiev, ni militar ni económicamente, en este propósito.
«Eslovaquia tiene reservas sobre la estrategia poco realista de ‘la paz mediante la fuerza’, que se supone que sirven sólo como motivo para la continuación de la guerra en Ucrania», dijo en un comunicado el primer ministro eslovaco Robert Fico, que favorece normalizar las relaciones institucionales con Moscú.
«Ucrania nunca será lo suficientemente fuerte para luchar desde la posición de poder militar», añadió Fico, emulando las palabras que el presidente estadounidense, Donald Trump, visiblemente enojado, pronunció en presencia de su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, en el despacho oval de la Casa Blanca, ayer viernes.
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, pidió este sábado a la Unión Europea que siga el ejemplo de la Administración Trump y mantenga conversaciones directas con Rusia sobre un alto el fuego y un acuerdo de paz en Ucrania.
En la misiva, Orbán pone de manifiesto «diferencias estratégicas en nuestro enfoque sobre Ucrania que no se pueden superar mediante la borradores o comunicados».




