La cumbre de los Brics, celebrada en Kazán, Rusia, ha traído tantas alegrías a sus países miembros como preocupación a quienes desde ya se asumen como desplazados por el enorme PIB que representa este bloque económico y comercial. En la Unión Europea (UE) ven la ampliación de los Brics como una amenaza directa a su papel en la economía global.
Desde el 1° de enero, Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos también forman parte del club, creando un bloque que representa más del 37% del PIB mundial y que podría entrar en conflicto con otras instituciones como el G7 y la Otan.
Aunque la alianza de los Brics no compromete ningún acuerdo militar, la presencia de Turquía, socio natural de Occidente en la Otan, y con el segundo ejército más grande de la Alianza Atlántica, hace suponer a Occidente que una amenaza militar puede estar a la vuelta de la esquina.
Según Stewart Patrick, de la Fundación Carnegie, que tiene una visión pro europea, la finalidad de los Brics es romper la hegemonía estadounidense en lo económico, pero asegura que esto no ocurrirá de manera inmediata. «Es un club informal, están unidos en el sentido de contra qué están», es decir, contra un orden económico que creen que está en su contra, señaló Patrick al medio Euronews.
Aunque el vocero sostiene que la ampliación del bloque podría afectar sus objetivos debido a la diversidad y heterogeneidad, ve como una preocupación para Europa la presencia y la fuerza de países como China, Rusia e India, a los que los europeos ven como una competencia directa.
El caso de Turquía merece un capítulo aparte, ya que es socio directo de Europa en la Otan. «Este es un ejemplo de cómo Turquía demuestra que tiene otras opciones y alineamientos diplomáticos», afirmó Stewart. «Esto permite a Erdogan asumir el papel de defensor de las potencias emergentes y no limitarse a estar al lado de Occidente».
Preocupación geopolítica y económica
Para otros, la preocupación por los Brics no es tanto geopolítica como económica, dado el poder potencial de un bloque que ya es dos veces y media el tamaño económico de la UE.
Enrico Letta, ex primer ministro italiano, afirmó esta semana que la cumbre de los Brics subraya la necesidad de que Europa aúne fuerzas e integre sus economías, tema de un informe que elaboró a principios de año.
Impulsar el mercado único de la UE era una cuestión de «si queremos convertirnos en una colonia de Estados Unidos o de China» en un futuro próximo, declaró Letta a los eurodiputados el lunes.




