El canciller ruso, Serguéi Lavrov, calificó de amenaza a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) y colocó como ejemplo los casos de Irak, Libia, Serbia y Afganistán, donde la alianza causó desmanes para alcanzar sus objetivos militares y políticos.
“Hablen con los ciudadanos de Irak, Libia, cuyos países fueron destruidos hasta la base”, dijo el canciller en una entrevista ayer a BBC.
Especificó cómo en Afganistán bombardearon bodas. “Sólo porque pensaron: ¿por qué esas personas se juntan? Debemos bombardearlas por si acaso”, y señaló que “después de eso (la destrucción), la Otan aún se declara alianza defensiva”.
Recordó las promesas a Moscú de que la adhesión de Ucrania no era un peligro. “Con todo mi respeto hacia nuestros colegas (Otan), Rusia tiene derecho a decidir por sí misma qué es una amenaza para su seguridad y qué no lo es”, explicó.
Luego que el periodista dijo que “a los ojos del mundo Rusia es responsable” por la vida de dos mercenarios británicos condenados a muerte en Donetsk, Lavrov aseguró que no le interesan los “ojos de Occidente”, sino “el derecho internacional, según el cual los mercenarios no son combatientes”.
Apoyo Pekín-Moscú
Los presidentes de Rusia, Vladimir Putin y de China, Xi Jinping, sostuvieron el miércoles una conversación telefónica a propósito del 69 cumpleaños del líder chino en la que refirieron, según Pekín y Moscú, temas económicos y políticos mundiales y bilaterales, entre los que destacan el apoyo que planean continuar brindándose.




