La Policía de Ottawa advirtió este jueves que se desplegará en el centro de la capital canadiense para intentar disolver las protestas de camioneros y otros grupos antivacunas que, desde el 29 de enero, bloquean el acceso al Parlamento.
El jefe interino de la policía, Steve Bell, dijo que el cuerpo de funcionarios que representa tiene «una misión simple», que es «tomar el centro de la ciudad y cada uno de los espacios ocupados» para «regresar la ciudad a su estado normal».
La Policía de Ottawa alertó a los manifestantes que se enfrentarán a severas sanciones si no cesan las actividades ilegales y no retiran sus vehículos y propiedades de inmediato de todos los lugares que han ocupado.
Entre las sanciones destaca la incautación y remoción de la vía pública del vehículo, y la suspensión y cancelación de la licencia de conducir y del registro de actividades comerciales, refirió la Policía de Ottawa en una nota.
Motivado a las protestas antivacunas, el martes renunció de su cargo el jefe de la Policía de Ottawa, Peter Sloly, tras una serie de críticas sobre la actuación de los funcionarios por la facilidad de cómo los manifestantes tomaron las calles de la capital, así como del tránsito de camiones por las calles principales.
Esta semana el primer ministro Justin Trudeau invocó a los poderes especiales de emergencia para intentar acabar con las protestas que bloquean Ottawa y algunos puntos fronterizos.
Las protestas iniciaron tras una medida de vacunación obligatoria para los camioneros que cruzan de Estados Unidos a Canadá.




