El Tribunal Supremo de Reino Unido rechazó este viernes la apelación que la defensa del periodista y fundador de WikiLeaks, Julian Assange, interpuso contra su extradición a Estados Unidos.
De acuerdo con TeleSur, el juez, Jonathan Swift, impugnó, en una sentencia de apenas tres páginas, los ocho argumentos que esgrimía la defensa contra el fallo firmado por la entonces ministra del Interior del Reino Unido, Priti Patel, en junio de 2022.
Cabe recordar que el recurso de Assange hacía hincapié en que se infringió el Tratado sobre extradiciones entre Estados Unidos y Reino Unido, el cual establece que «no se concederá la extradición si el delito por el que se solicita es un delito público».
Se prevé que se presente una nueva solicitud de apelación ante el Tribunal la próxima semana.
«El martes de la próxima semana, mi esposo Julian Assange presentará una nueva solicitud de apelación ante el Tribunal Superior. Luego, el asunto procederá a una audiencia pública ante dos nuevos jueces en el Tribunal Superior y seguimos siendo optimistas de que prevaleceremos y de que Julián no será extraditado a los Estados Unidos, donde enfrenta cargos que podrían resultar en que pase el resto de su vida en una prisión de máxima seguridad por publicar información veraz que revelaba crímenes de guerra cometidos por el gobierno de los Estados Unidos», expresó la esposa en su cuenta en Twitter.
En este sentido, se indica que la defensa tiene cinco días hábiles para mostrar un recurso de 20 páginas ante un tribunal de dos jueces que convocará a una audiencia pública.
Posterior a ello, no serán posibles más apelaciones a nivel nacional, pero Assange aún puede llevar el caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Para frenar su extradición, el tribunal tendría que emitir una orden judicial de emergencia, conocida como Regla 39, con la que un juez bloquea efectivamente cualquier acción hasta que se realicen más procedimientos legales para decidir sobre el fondo de un caso.
Assange, acusado por Estados Unidos de 18 delitos de espionaje e intrusión informática, está desde hace cuatro años en una cárcel de Londres, en la que ingresó después de que Ecuador le retiró el asilo político y lo expulsó de su embajada en la capital británica.
Fue detenido inicialmente en 2010, después que WikiLeaks denunció presuntos crímenes de guerra de Estados Unidos en Irak y Afganistán, a petición de Suecia, que le consideraba sospechoso de presuntos delitos sexuales por los que nunca fue imputado.




