A comer agua

El agua es un elemento fundamental en la cocina, más aún para mantener saludable nuestro organismo. Por raro que parezca, el agua no solo se bebe, sino que también podemos comerla. La mejor forma de lograr esto es ingerir alimentos ricos en agua.

Muchos de los sólidos que ingerimos nos aportan un 20 o 30 % del agua que requiere nuestro cuerpo. Por eso, es recomendable prestarle atención a los alimentos que elegimos a diario y darle prioridad a aquellos que nos proporcionen mayores posibilidades de hidratación. Pero, ¿por qué es tan importante observar a la hora de comer?

La ingesta de la cantidad adecuada nos ayuda a perder peso, pues brinda la sensación de saciedad al distender el estómago, previene el estreñimiento, evita la resequedad de la piel y del cabello, mejora la circulación de la sangre, previniendo alteraciones en la presión arterial. Además, mejora el funcionamiento de nuestros riñones.

Si le damos un vistazo a la importancia del agua en la cocina, de inmediato podemos advertir que es la base de muchas preparaciones, en especial de las sopas y caldos, aunque también participa en los guisos. Queda suficientemente claro que no solo podemos consumir agua bebiéndola, sino comiéndola dentro de nuestras preparaciones.

Queremos dar algunas recomendaciones básicas para aumentar la ingesta de agua a partir de nuestros platos. En primer lugar, queda evidenciado que debemos preferir los productos frescos, por encima de los deshidratados, a pesar que sabemos que estos tienen una menor vida útil, pero nos proporcionan mayores beneficios.

Dentro del grupo de alimentos con mayor cantidad de agua destacan las frutas, verduras, yogurt y la leche. Destacan también los quesos frescos, la pasta fresca, los huevos y el pescado, siempre y cuando se coman de forma directa o que se les aplique las técnicas de cocción adeudadas para que no se deshidraten. Sin embargo, las frutas y algunas verduras podemos consumirlas crudas, recibiendo de forma directa sus beneficios hidratantes.

En cuanto a las técnicas más adecuadas resaltan el guiso, el hervido, el papillot  y la cocción al vapor. El  horneado y la cocción a la plancha, por ejemplo, causan el efecto contrario al que estamos buscando. De allí la importancia de saber elegir las técnicas correctas para cada ingrediente. Por último, nos gustaría mencionar que hay algunas preparaciones que nos proporcionan una mayor incorporación de los beneficios del agua a nuestro organismo como son las versátiles sopas, las gelatinas, los jugos de frutas y verduras y las salsas. Otra buena opción es emplear jumos de verduras y frutas para nuestros platos e incorporarlos como parte de salsas. De modo que aplicando estas recomendaciones, no solo comeremos de forma más saludable, sino que mantendremos nuestro cuerpo hidratado y funcionando mejor.

FRUTAS Y VERDURAS QUE TE AYUDARÁN A TENER UNA BUENA HIDRATACIÓN

● Pepinos 97% de agua.

● Apio 95% de agua.

● Lechuga 95% de agua.

● Espinacas 94% de agua.

● Tomates 94% de agua.

● Patilla 93% de agua.

● Manzanas 84% de agua.

● Coliflor 92% de agua.

● Repollo 92% de agua.

● Brócoli 91% de agua.

● Zanahorias 88% de agua.

● Piña 87% de agua.

● Uvas 81% de agua.

Enlaces patrocinados