Contra la piel de “gelatina”

La flacidez que se presenta en los cuerpos con el paso del tiempo, es una condición que sufren tanto hombres como mujeres. Las causas son variadas, pero entre la más asiduas está la pérdida de eficiencia del colágeno y elastina, proteínas que sirven de sostén de la piel y que la mantienen elástica, tonificada y adherida sobre los músculos. Esta deficiencia se agrava por los cambios hormonales, la obesidad, la falta de ejercicio, una mala alimentación y el poco descanso.
Otro factor importante es la exposición excesiva al sol. Cuando la piel es clara, resulta muy sensible, lo cual provoca que los rayos solares destruyan el colágeno y la elastina, lo que también ocasiona arrugas y manchas. Se inicia alrededor de los 35 años de edad y se manifiesta con pliegues faciales y en el cuello, dando como resultado la temida papada. También, la morfología del rostro influye para que se presente. Así por ejemplo, los rostros angulosos y con poca grasa bajo la piel presentan menos incidencia a esta condición que los que contienen grandes cantidades de grasa en las mejillas o bajo el mentón que al tener mayor volumen y peso pueden presentar relajación a edades más tempranas.
“La alimentación es otro factor de gran importancia en la salud de la piel. Cada vez hay más evidencia de que una dieta sana y balanceada, con productos naturales y con horarios regulares ayuda a mantener un cuerpo sano -comenta la esteticista María Ángel Gil, del centro estético “Gil Cosmética”, y quien resalta que el estrés es otro de los enemigos a vencer porque provoca que el cuerpo se tense, aunque es en el rostro donde se reflejan las arrugas, debido a que la piel es más delgada.
Así como las causas son diversas, las soluciones también lo son, y si se combinan los resultados serán más eficientes. Un primer remedio consiste en ingerir antioxidantes, un arma valiosa contra el envejecimiento. Por ello se recomienda el consumo de frutas cítricas, pescado, nueces, pistachos, y vitaminas como la C, D y E; beber cantidades importantes de agua y limitar el consumo de alcohol y tabaco. El siguiente punto es la actividad física. “Los ejercicios aeróbicos son excelentes para la elasticidad. La natación es uno de los mejores tonificantes del cuerpo que se conocen, acciona el 100% de los músculos, induce a la relajación, aumenta la oxigenación y la capacidad pulmonar”, asegura la experta.

EJERCICIOS REAFIRMANTES
La flacidez es uno de los problemas que más preocupa a multitud de mujeres, y que se manifiesta en diversas zonas de nuestro cuerpo, como los glúteos, los senos, los brazos y, especialmente, el abdomen. La obesidad, los embarazos repetidos y la vida sedentaria son los grandes enemigos de nuestro abdomen. Pero no hay que tirar la toalla, pues la piel posee gran cantidad de fibras elásticas y una gran capacidad de recuperación. Si realizamos gimnasia regularmente, ejercicios posparto e hidratamos la piel suficientemente, conseguiremos retrasar la aparición de la temida flacidez y evitaremos la formación de estrías. Hay que distinguir si la flacidez de la que habla es puramente cutánea, como la que se produce tras una gran pérdida de peso o un embarazo. En este caso, la mejor opción para luchar contra ella es el empleo de cremas reafirmantes y, como ayuda extra, finalizar cada ducha con agua fría, lo que tonifica y refuerza la piel.
Se recomiendan los abdominales para devolverle la firmeza a la piel. Para obtener mejores resultados en los ejercicios, recuerda que debes ir variando los mismos y aumentando su dificultad, la única forma de ir progresando y fortalecer los músculos, sin estancarse en un mismo nivel. Es importantísimo que este tipo de ejercicios se realicen de forma muy rigurosa y exacta, para no dañar los músculos de espalda y cuello. Además, debe ejercitar tanto los abdominales superiores e inferiores como los oblicuos, a menudo olvidados, y que, bien tonificados, dan definición a la cintura.

EJERCICIOS EN CASA
BRAZOS: con una botella de litro y medio (o inferior) de agua en cada mano, mira al frente y alza los brazos hasta la altura de los hombros. Mantén la posición unos segundos y desciende los brazos hasta llegar a los muslos, sin llegar a tocarlos. Repite el ejercicio 15 veces al día.
PECHO: con las manos en situación de rezo, haz fuerza como si quisieras aplastar algo que tuvieras entre ellas. Repite 15 veces.
VIENTRE: estírate en el suelo y mantén las piernas a un palmo del suelo durante períodos de 20 segundos.

NOTA: para la flacidez producto de la falta de tono muscular, nada mejor que los ejercicios

 

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