Envejecer con gracia

Cumplir 100 o 120 años de vida será un hecho común en un futuro próximo, “En 2020, por primera vez en la historia, los mayores de 60 años superarán en número a los menores de 5 años”, advierte por su parte, la Organización Mundial de la Salud, OMS; pero la información más certera para muchos es que no nos damos cuenta cuando el chiquillo de ayer ya nos sobrepasa en altura. El aumento de la longevidad también plantea un reto para la ciencia, las autoridades sanitarias, y para nosotros mismos.

Sí, es  una proeza mantenerse saludable tras la línea de los 60 o 70 años, cuando acechan la artritis, disminución de la masa muscular, de la vista y audición, la pérdida de memoria, entre otros achaques, los seres humanos pueden actuar sobre su propio envejecimiento, protegiéndose de los factores de riesgo y adquiriendo hábitos desde la niñez.

• 10 000 pasos al día, por el cerebro. Dado que el caminar emplea todos los niveles del sistema nervioso, desde el cerebro hasta el músculo, coordinado en una variedad de formas complejas, la caminata es una forma muy eficiente para beneficiar la cognición. Así, mientras que muchas formas de ejercicio son recomendables para la salud general, el mayor beneficio viene de caminar. Las pautas actuales indican que cada adulto camine 10.000 pasos al día para la preservación máxima de su cerebro. No es necesario hacerlo de una sola vez. Por lo tanto, es necesario que cada uno de nosotros utilice un podómetro, para verificar cuántos pasos generalmente damos en 24 horas y esforzarse por alcanzar el objetivo de 10 000 pasos.

• No retirarse del todo. El maestro violonchelistas, Pablo Casals, que seguía dando conciertos a los 90 años de edad, dijo una vez: ‘Retirarse es prepararse a morir’. Si una persona llega a la edad de jubilación normal, y ya no considera que su trabajo sea gratificante, ¡debe elegir otra carrera! Esto no significa necesariamente que una persona deba  encontrar otro trabajo en sí (aunque esto puede ser una buena opción para algunos). La nueva “carrera” puede consistir en una variedad de actividades, como dedicar más tiempo a tocar un instrumento musical (¡o aprender a tocar uno!); el aprendizaje de una lengua extranjera (o repasar alguno que se inició antes, en la época del colegio); ejercicio, y el trabajo voluntario (por ejemplo, un ingeniero jubilado podría dar tutoría a los estudiantes de secundaria que tienen dificultades en matemáticas).

• Dosificar la TV. Varios estudios han demostrado que ver la televisión por mucho tiempo se correlaciona directamente con el deterioro cognitivo. Casi siempre, hay una manera más satisfactoria para pasar el tiempo que echarse frente a “la caja tonta”.

 

ENLACES PATROCINADOS

				
					<div class="fb-comments" data-href="<?php the_permalink(); ?>" data-width="100%" data-numposts="5">&nbsp;</div>