No más estrés

Problemas para dormir, taquicardias, malas digestión, kilos de más, ansiedad y nerviosismo, sensación de malestar… Durante las etapas de crisis continuada, nuestro organismo sufre más de lo habitual y «se queja» a través de estos y otros síntomas y trastornos de salud.

Numerosos estudios médicos documentan la relación entre las épocas de incertidumbre, con un aumento -del riesgo o la incidencia- del consumo de alcohol, tabaco y sustancias adictivas. También existe un incremento de los trastornos cardiovasculares, el insomnio, la obesidad y los desórdenes psicosomáticos (hormigueos, mareos), así como el empeoramiento de la dieta, la vida sexual y la salud dental, entre otros efectos.

Para atenuar los reflejos en el organismo, el psiquiatra Antonio Arumí sugiere equilibrar  la vida personal y laboral, mantener una alimentación equilibrada y sana, practicar un actividad deportiva de forma regular, realizar en nuestro tiempo libre actividades que nos motiven, tener una vida familiar estable y armónica y una vida social rica y estimulante, así como evitar el consumo de sustancias tóxicas.

«Las situaciones de estrés continuado no solo afectan al cerebro, sino también las zonas inflamatorias de cualquier órgano del cuerpo», de acuerdo al especialista, quien destaca la estrecha conexión que existe entre la salud mental y la salud física, por lo que, «en muchos casos, tratando la primera, se puede resolver la segunda».

Existe una clara relación entre situaciones de estrés y depresión con las patologías de miocardio, ya que las personas con cualquiera de estos trastornos psíquicos tienen una mayor tendencia a sufrir un infarto, y a la inversa, quienes tienen problemas de corazón corren más riesgo de sufrir depresión. No obstante, hay algunas estrategias sencillas que ayudan a mantener la calma y seguir adelante, reduciendo el estrés y mejorando la salud.

El experto aconseja reducir el denominado «drama vital», ya que la gente que ha sido despedida o teme perder su trabajo suele limitarse a quejarse, lo que agrega estrés a su situación y empeora las cosas. Para Arumí, lo realmente dramático «es potenciar nuestra ira, ansiedad o miedo, por lo que si nos descubrimos a nosotros mismos manteniendo conversaciones autocompasivas, quejándonos y refiriéndonos a lo mala que es la situación, hay que intentar cambiar el tema o el tono de la charla, y centrarse en cómo mejorar la situación».

También recomienda controlar y limitar la cantidad de noticias que vemos y decidir cuántas podemos recibir para mantenernos informados sin deprimirnos, así como darse tiempo para sanarse psicológica y emocionalmente después  de una pérdida de cualquier índole.

DESCOMPRENSIÓN RELAJANTE

Además de la armonía mental, los otros pilares para mejorar nuestra salud son la nutrición y el ejercicio físico. También se recomienda favorecer los lazos familiares y las amistades compartiendo actividades que generen bienestar, y practicar la llamada descompresión relajante, consistente en realizar dos inspiraciones profundas por la nariz y dos espiraciones largas por la boca.

Para mantener un estado de salud idóneo se recomienda ejercitarse media hora diaria.

Enlaces patrocinados