Semáforo para la silueta

Grasas, azúcares y alcohol son los alimentos de los que más solemos abusar y cuyo consumo excesivo provoca que nuestra cintura sea asaltada por los kilos de más. Para evitar esta ingrata invasión, la nutricionista Estefanía Ramo ha configurado unas pautas que funcionan como un semáforo nutricional, con beneficios tanto estéticos como saludables. En ese semáforo, la luz verde indica las opciones más saludables que podemos tomar a diario, es decir bebidas y comidas que aportan menos de 100 kilocalorías por cada 100 gramos; el color amarillo corresponde a las opciones moderadas que podemos tomar sin abusar, que tienen entre 100 y 200 Kcal por cada 100 gramos. El rojo estaría reservado para alimentos de consumo ocasional.

ROJO

Alcoholes de alta graduación con refrescos azucarados, papas fritas, frutos secos fritos o garrapiñados, empanadas, tortilla de papa, calamares empanados y fritos, alitas fritas con salsas, quesos curados o en aceite, huevos fritos con jamón y embutidos, batidos azucarados y helados industriales, hamburguesa completa, perros calientes, repostería industrial, galletas de chocolate, embutidos.

AMARILLO

Refrescos, algunas cervezas tostadas o negras, de graduación superior, aperitivos de sardinas asadas o en salsa de tomate, boquerones en vinagre, jamón ibérico, salpicón de marisco, aceitunas, champiñones al ajillo u hongos salteados, sardinas a la plancha o sepia con ajo y perejil, mejillones en escabeche, ensalada mixta (lechuga, tomate, atún, huevo cocido, aceite de oliva y vinagre).

VERDE

Infusiones, café con leche desnatada, zumos de fruta natural, zumo de tomate con pimienta, refrescos light, pepinillo o berenjena, pulpo con pimentón, yogur desnatado, patilla, melón, melocotón, cerezas, manzanas, tortitas de arroz, cebolleta, mejillones o berberechos al natural.

CONTRA EL TIEMPO

Siguiendo el enfoque del ‘semáforo nutricional’, Estefanía Ramo propone aliñar las ensaladas con cítricos y jugos de frutas en vez de con salsas basadas en el aceite, evitar los fritos, rebozados y empanados, seleccionar opciones desnatadas en quesos, yogures y leche; saltear los guisos con purés de verduras en vez de sofritos; sustituir los jugos embotellados por los jugos naturales, buscar las etiquetas donde aparezca “sin azúcares añadidos”, y reemplazar la pastelería y repostería por brochetas de fruta.

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