El bikini de Mery de los Ríos

Collage Chevere.life

Antes de los tiempos de declive económicos, el Miss Venezuela hacía honor a su halo de majestuosidad. De ahí salió el lugar común de “El magno evento de la belleza venezolana”. Y, como tal, se hacían miniconcursos para entregar las premiaciones especiales. Claro está, así como lo cuento, pagados por los patrocinantes de los mismos.

Asimismo, varios confluían en la Presentación a la prensa, la primera aproximación de los medios con las concursantes, quienes en dos desfiles mostraban sus atributos a los críticos, expertos y los muchos oleados que suelen estar en ese tipo de encuentros.

Ellas sonrientes salieron vestidas de negro, con un ceñido traje con abertura en una de sus piernas y sortearon la primera prueba. Gritos, vítores y aplausos reinaron en esos momentos y, obviamente, comenzaron a surgir los primeros nombres de las favoritas. El de Cynthia Lander, quien a la postre luciría la corona en su testa, fue una.

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