InicioChévereEl mago de Os | Pida por esos deditos

El mago de Os | Pida por esos deditos

Es tradición que, antes de la llegada del Niño Jesús, los pequeños elaboren una carta en la que dan cuenta del buen comportamiento que los hace acreedores de los regalos navideños. Ya adultos, cambia la visión de la vida y, por lo tanto, los deseos marchan en otra dirección, aunque siempre con la alegría como norte. Los juguetes permanecen en los recuerdos, mientras las peticiones están relacionadas con factores más intangibles.

En este espacio, las solicitudes tendrán como destinatarios a los televidentes venezolanos, quienes merecen que el nuevo año les permita estrechar vínculos con su entorno, a través del rescate de formatos o de la exploración de nuevas propuestas en la industria.

Para empezar, sería interesante una dosis de cariño a los chipilines de la casa. En la oferta nacional, apenas Consentidos estrellas de Televen está dirigido al público infantil, que debe buscar entretenimiento en los canales por suscripción. Allí, precisamente, podría encontrarse inspiración para producir programas locales que siembren valores y acentúen la empatía con el medio ambiente.

En el pasado, las series juveniles rindieron buenos dividendos (las importadas siguen haciéndolo). ¿Por qué no se invierte en este sector para el que sería altamente motivador encontrarse con sus figuras en un centro comercial o en un concierto? La cercanía es un aliciente.

También se extrañan los espacios musicales. Ciertamente, hay algunos que dan tribuna a los artistas criollos más consolidados, como Especial con Ly Jonaitis o Súper sábado sensacional, pero hacen falta aquellos que estén a tono con lo que sucede en las redes sociales, donde habitan “anónimos” que tienen miles de seguidores. Algo tipo Sonoclips o A toque no estaría mal para apoyar al talento emergente.

Y, por último, ojalá renazca la voluntad por reactivar las producciones dramáticas que otrora lograron un impacto en mercados internacionales. Hay conciencia de que los tiempos han cambiado y el público demanda novedades, pero la oferta que llega del exterior (de Argentina, Brasil, Corea del Sur y Turquía) comprueba que es posible crear historias con punch si se le da chance a la creatividad.

Negar la realidad sería una estupidez. Pero la apatía es la peor forma de combatirla. Lo ideal es sacar el pecho, activar las neuronas y crear las oportunidades. Desde posiciones individuales se logran cambios colectivos. Así que, por favor, querido Niño Jesús, regala mucha ilusión a los hacedores de fantasía.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí