InicioChévere"El poder del perro": un depredador que acaba siendo presa

«El poder del perro»: un depredador que acaba siendo presa

Se estrenó en Netflix esta semana «El poder del perro». La película, dirigida por Jane Campion, sigue con sutileza una situación que involucra masculinidad, homosexualidad y represión. Corre el año de 1925 en un entorno machista y asfixiante del lejano oeste, en el que un vaquero flagela y sabotea su deseo de amar a otro hombre. A cambio insulta y maltrata a aquel que representa una amenaza contra los preceptos que le han sido inculcados. De allí que vea con malos ojos cualquier destello de lo considere afeminado, refinado o bello.

Phil Burbank (Benedict Cumberbatch) es este hombre culto y adinerado que prefiere vivir atormentado y frustrado, a raya con un constante sufrimiento y auto rechazo. Enamorado del recuerdo de un pasado que no deja ir, ni al que da descanso, se cree superior a todos y encuentra placer en hacer sentir mal a otros. Se refugia en la soledad emocional y en el fondo no es capaz ni de aceptarse, mucho menos de aceptar a los demás.

Su estampa es la del típico cowboy lleno de tierra hasta los dientes, que es respetado por su tribu, a pesar de que no se sienta parte de ella. Es grotesco, maleducado, vive en conflicto y es autoritario. Su personalidad lo ha vuelto, además, un tipo que se cree con derecho a juzgar la vida de otros.

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