InicioChévereJesús Soto: El ilusionista del arte

Jesús Soto: El ilusionista del arte

Este 5 de junio, el artista y maestro Jesús Soto cumpliría 97 años de edad. Hace tres lustros que paró de crear, cuando partió, un 14 de enero, a otros senderos. Sin embargo, Soto es de esos artistas que permanece y al que no solo puede vérsele sino sentírsele pues su obra entra en contacto con quien la observa, le toca, le acaricia y hasta juega con él.

Lo común es que a Soto lo llamen el maestro del arte cinético, pero él hizo mucho más que eso, y es que su estudio del color para crear una nueva dinámica de este, junto con las investigaciones del cubismo y las proporciones que emprendió, hicieron del arte del movimiento, mucho más que simple arte cinético, al cual le añadió, además, la búsqueda del espacio, vibraciones y elasticidad.

Todo ello lo vemos en sus obras y penetrables con los que, además, invita al público a ser parte de ella y a experimentarla. Son valores que enriquecieron al arte cinético en su más puro concepto y lo convirtieron en algo único que solo podemos llamar: Un Soto.

Para conmemorar 97 años de aquel día de 1923 en el que llegó al mundo, en Ciudad Bolívar, compartimos algunos datos de su vida y de sus obras:

  • ·         Su pasión por el arte lo abrazó desde muy niño y su primer contacto con ello fue a los 12 años, cuando aprendió a tocar la guitarra.
  • Ese contacto con la música se dio al mismo tiempo que sus primeras reproducciones de cuadros que encontraba en libros, revistas y almanaques.
  •  Ya a los 16 años, aquella afición daba sus frutos. Logró conseguir trabajo pintando marquesinas de películas en un cine de su ciudad natal.
  • Fue un grupo de estudiantes surrealistas que más adelante lo alentaron a estudiar artes y en 1942 obtuvo una beca para entrar a la Escuela de Artes Plástica y Aplicadas, donde se convirtió en discípulo de Antonio Monsanto
  • Carlos Cruz, Diez, Alejandro Otero y Pascal Navarro fueron sus compañeros de clases.
  •  Con los planteamientos de Cezane, que había adquirido de Mansanto, llegó a París, donde se mantuvo gracias a su guitarra y se decepcionó de la tendencia a la abstracción geométrica que allí imperaba.
  • Más adelante es influido por la obra de artistas como Alexander Calder, Bury, Tinguely, Duchamp, Jacobsen y Vasarely y su uso de materiales extrapictóricos: alambres, plásticos y metales, entre otros.
  •  De Muaré descubrió “la visión del movimiento” y comenzó a hacer pruebas sobre dos superficies una de madera rayada y otra rayada en una superficie de plexiglás, o con tres de plexiglás, acercándola y alejándolas. Así nació su forma de hacer arte, una que aún persiste, que incluso hoy se exhibe en los museos más renombrados del mundo y que adorna nuestros espacios urbanos convirtiéndose en íconos de nuestra urbanidad.
  •  En 1973, se inauguró en Ciudad Bolívar el Museo de Arte Moderno que lleva su nombre, donde el año pasado se reabrió “El Rotor amarillo”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí