Los libros imprescindibles que dejó José Vicente Rangel

“Recordaremos por siempre con este libro extraordinario: De Yare a Miraflores, el mismo subversivo, los encuentros maravillosos de dos grandes líderes, José Vicente y Chávez, quienes en todas las circunstancias cultivaron su amistad y hermandad”, señaló recientemente por sus redes sociales el presidente Nicolás Maduro.

El jefe de Estado destacó también la lucha del hoy fallecido periodista por los derechos humanos. Y no puede ser de otra manera, ya que José Vicente Rangel (JVR) fue un defensor de la verdad en estas áreas, sobre todo en las convulsas décadas de los sesenta y setenta.

Prueba de ello fue su famoso Expediente negro, donde investigó las violaciones a los derechos humanos en Venezuela entre 1960 y 1970.

Desde su primera edición en 1967, se convirtió en un documento testimonial imprescindible para comprender la realidad política de la Venezuela de la IV República.

La desaparición, tortura y asesinato de Alberto Lovera constituye el punto de partida del autor, diputado del Congreso en aquel entonces, para denunciar los crímenes de Estado. A partir de ese momento, Rangel como diputado en esos años encabeza la defensa de las víctimas y la lucha contra la impunidad.

Nuevas ediciones ampliadas por JVR incorpora otros delitos perpetrados en años posteriores que aumentan escandalosamente las listas de víctimas “y muestra el rostro más oscuro de esa falsa democracia nacida del Pacto Rangel fue reconocido con el Premio Nacional de Periodismo de Punto Fijo”, escribió JVR en la presentación para una de las numerosas ediciones de este importante documento testimonial.

“El asesinato de Alberto Lovera fue el resultado del ejercicio de un poder sin moral. Enfrentarlo, cada quien en la medida de sus posibilidades y en proporción a la responsabilidad individual y política, es deber ineludible. Cualquier omisión, desmayo o temor provocaría consecuencias funestas”, explicó JVR en una oportunidad sobre esta contundente obra.

Y agregó que “la clave de todo lo ocurrido está en la esencia de una política que circula a través de sutiles canales, integrada verticalmente, autorizada unas veces, otras con tácito respaldo, pero que en todo momento se oculta tras los pliegues de ciertas apariencias democráticas”.

Otro título en la misma tónica es La administración de justicia en Venezuela.

También los temas de corte político y periodístico no escaparon de su pluma, ya que escribió Tiempo de verdades, socialismo y democracia (1973), y El periodismo en tiempos de la Revolución bolivariana (2009), entre otros.

En cuanto a De Yare a Miraflores, el mismo subversivo, Entrevistas al comandante Hugo Chávez Frías (1992-2012), el mismo Chávez escribió en el prólogo de este texto de entrevistas: “Me considero afortunado por haber sido entrevistado, a lo largo de veinte años, por este magnífico y acucioso periodista capaz de unir pasión y sentido del oficio. Puedo dar fe que el arte de la entrevista, como bien lo llama Earle Herrera en la primera edición de este libro, tiene en José Vicente Rangel a un incomparable artífice”.

Chávez reconoció el tino y agudeza con que JVR lo entrevistó en varias oportunidades, lo que devino en este texto: “Tengo que decir, para finalizar, que me identifico plenamente con el título de este libro: sigo siendo un subversivo en Miraflores; para subvertir he nacido y para subvertir vivo. La subversión se ha convertido para mí, así lo siento, en un destino: soy un subversivo amoroso, contumaz e impenitente en pos de la felicidad de mi pueblo y de la plena concreción de la Patria bolivariana y socialista”.

El Comandante Eterno no desaprovechó la oportunidad para destacar los principios éticos de JVR como comunicador social: “No puede dejar de recordar que cuando fui objeto del ninguneo y la invisibilización de los medios de comunicación, obedeciendo las órdenes del régimen punto fijista, José Vicente siempre me abrió las puertas de José Vicente Hoy. Lo hizo en Yare, y lo siguió haciendo tras mi salida de la prisión con entereza, aguantando toda clase de presiones”.

En general, sobre estas conversaciones, aparte de periodísticas, se aprecia el pensamiento progresista tanto del entrevistador (JVR) como
el entrevistado (Chávez), relatados amenamente sin perder su peso ideológico.

Earle Herrera escribió sobre este texto: “La conversación es insustituible, el cara a cara, el persona a persona. Hay en ella algo encantatorio y algo mágico en el lenguaje —al principio fue el verbo— que nos lleva y motiva a leer, oír y ver entrevistas con el mismo impulso y la misma curiosidad con que nuestros antepasados escuchaban la historia oral, las fábulas de cuentacuentos o salían a los caminos para oír a los juglares que andaban de pueblo en pueblo cantando y contando las cosas mundanas y sagradas de hombres y dioses”.

Es casi seguro que estos textos de José Vicente Rangel sean reeditados en físico o en digital.

Es indispensable porque estos libros explican a generaciones actuales y futuras parte
de nuestra reciente historia.

Ser parte de la historia

“Cuando a mis manos llegaron los originales de las entrevistas que José Vicente Rangel le ha hecho al presidente Hugo Chávez experimenté ese cruce de sensaciones arriba descritas. Podía formar parte y disfrutar de una conversación excepcional y a la vez conocer en su fuente primaria parte fundamental de la historia contemporáneade las últimas dos décadas de Venezuela. Es justamente la invitación que este libro hace a todas las personasque tengan el privilegio de leerlo. Usted va a formar parte de un diálogo de una plática con el hombre que la historia colocó al frente de la revolución bolivariana” analizó Earle sobre De Yare a Miraflores, el mismo subversivo, Entrevistas al comandante Hugo Chávez Frías (1992-2012).

ENLACES PATROCINADOS