InicioChévereLos silencios rotos de Marisela Berti

Los silencios rotos de Marisela Berti

En los años 70, varios rostros femeninos ascendieron al Olimpo del medio artístico venezolano. Marina Baura, Lupita Ferrer, Doris Wells y Rebeca González se consolidaron como estrellas, gracias al rating que aportaban a sus respectivos canales.

Entre ellas se colaron dos actrices que lograron la admiración del público sin encabezar los créditos. Ivonne Attas y Marisela Berti resaltaron en sus compromisos como contrafiguras. Attas, exquisita villana, decidió retirarse de la televisión, para incursionar en el terreno de la política.

Berti, mientras tanto, se ha alejado de las producciones dramáticas y ha regresado, condicionada por los dos matrimonios que forman parte de su historia personal. Hace un par de años rompió el silencio al aceptar el personaje de Edith Guzmán en El señor de los cielos, de la cadena Telemundo.

Ir y venir. Marisela Maritza Berti Díaz se incorporó el 9 de septiembre de 1950 a la familia formada por Heli y Mariela. Junto a sus hermanas Ligia, Belinda, Marina y Mariela vivió la pérdida del padre, cuando apenas contaba con cinco años de edad.

Incursionó en el mundo del espectáculo como Miss Nueva Esparta 1970, figurando como cuarta finalista. Saltó al mundo del modelaje, convirtiéndose en cotizada maniquí. En televisión debutó en el programa Él y ella, de Mirla Castellanos y Miguelángel Landa. Un año después fue fichada para la telenovela La usurpadora, de Radio Caracas Televisión.

Siempre en la planta de Quinta Crespo interpretó papeles en Sacrifico de mujer, La italianita, La indomable, Doña Bárbara, Valentina, Sabrina y La señora de Cárdenas, historia original de José Ignacio Cabrujas que expuso, por primera vez, el tema del divorcio. En la cima de su carrera, luego de encarnar a “la otra”, decidió dejar todo por amor.

Se casó con el cantante puertorriqueño Chucho Avellanet, con quien fijó residencia en la llamada Isla del encanto. Allí dio a luz a su primer hijo Luis Armando (1981). La relación duró una década.

Tras el divorcio, Berti regresó a los estudios de Rctv. Con Mi amada Beatriz, Señora, Carmen querida y Dulce ilusión (primera telenovela en incorporar dibujos animados) cumplió una nueva etapa artística antes de dedicarse al hogar que formó junto al cineasta mexicano-venezolano Mauricio Walerstein. Repitió la experiencia de la maternidad con Alejandro, quien ha incursionado en la actuación. En 2003, la familia decidió fijar residencia en una exclusiva zona de Ciudad de México.

Trece años más tarde, la zuliana perdió a su cónyuge y enfrentó un fuerte período de depresión, lo cual la motivó a regresar a la actuación. A partir de 2018 intervino en tres temporadas de la producción dramática que, al estilo seriado, produce Telemundo, El señor de los cielos.

CORAZONCITO

Antes de conocerse la relación formal con el vocalista boricua Chucho Avellanet, a Marisela Berti se le vinculó sentimentalmente con el influyente Renny Ottolina y con Jean Carlo Simancas, codiciado galán de mediados de los años 70 y los 80. Después del divorcio, su nombre se asoció con el del cineasta Mauricio Walerstein, con quien se casó en 1992. Tiene un hijo de cada matrimonio y una nieta llamada Sofía.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí