InicioChévereLos Tucusitos le ponen sabor a la Navidad

Los Tucusitos le ponen sabor a la Navidad

Hablar de Navidad sin cantar El burrito de Belén (mejor conocido como el Burrito sabanero) es como si se estuviera en Carnaval y no en diciembre. O sea, imposible.

El 4 de noviembre el grupo cumplió 60 años siendo sinónimo de las celebraciones navideñas. Moisés Peña creó el coro en la escuela Crucecita Delgado, en Lídice, con la idea de que se convirtiera en uno de los grupos de aguinaldos de los caraqueños. En 1979 fue creada la Fundación Los Tucusitos.

Dos años más tarde, el conunto participó en un Festival de coros navideños y obtuvo el primer lugar. Ahí comenzó a escribirse su historia en el libro de la música venezolana.

El tema Tucusito, tucusito, con el que ganaron el festival en cuestión, los catapultó a la fama. “Después de eso nos hicimos conocidos en toda Caracas”, recuerda Freddy Suárez, director general de la Fundación Los Tucusitos, quien desde hace más de tres décadas lleva las riendas del grupo.

Recordó que nacieron cantando los aguinaldos de la escuela y luego, debido al éxito que habían conseguido, cantando en todas las iglesias caraqueñas. “Nos llamaban para cantar en los tempos y en las misas de aguinaldos. Era una tradición muy caraqueña despertar de madrugada a los vecinos para llevarles la serenatas, que, en muchas oportunidades, estaban acompañadas por las patinatas de niños y adultos”.

Los compositores de esa primera etapa de la agrupación provenían de La Pastora y de La Guaira, porque Peña era de allá y muchos pescadores de la zona le daban sus composiciones para que las oyera y, si les gustaban, las grabara. “Por eso temas como Serena, y otros aguinaldos, hablan del mar y sus misterios”, explicó Suárez.

El 1 de diciembre al canto de cualquiera de los temas del grupo se iniciaban formalmente las navidades, recuerda Suárez. “Se hacían las hallacas con el disco nuevo de la agrupación y la gente decía que quedaban más sabrosas. Esa es una de las anécdotas que siempre recuerdo que sucedía. Eso significa que la tradición verdadera de la Navidad caraqueña son los aguinaldos”.

Mientras los chipilines cantan y bailan, un grupo de adultos ejecuta los instrumentos. Foto: Wilmer Errades

Los Menudos de los aguinaldos El único requisito para ser integrante del grupo es tener entre 5 y 15 años de edad. Cuando se cumplen esas primaveras, deben dejar la agrupación.

Actualmente hay 62 integrantes y se tienen que estar renovando constantemente. “El año pasado salieron 18 niños que alcanzaron el límite de edad y eso representó un problema porque fue una cantidad importante de ausencias. Lo más bonito de esto es que muchos no se quieren ir y se quedan con nosotros para ayudarnos en los bailes de los niños y orientarlos en las canciones. a raíz de tantas peticiones, hemos pensado en hacer Los Tucusitos juveniles, pero es un proyecto que no es a corto plazo, por todo lo que implica”.

Suárez fue tucusito y se retiró cuando cumplió 15 años. Volvió luego de que su hermano Edgar, quien era periodista y se encargaba de hacer los reportajes del grupo, le comentó que el maestro Peña se había retirado. Aun cuando hubo intentos por hacer grupos paralelos, el orginal prevaleció. Por esto, él se atreve a afirmar que la agrupación “nunca ha parado. Hemos tenido 60 años de actividad constante. A veces no teníamos recursos para grabar, pero eso no significamos que dejamos de cantar, aunque fuera en casa de los integrantes. En 1979 se conformó la Fundación y desde ahí se ha ido manejando la carrera del grupo”.

Salomón Sivira, tiene 47 años tocando el güiro, Gregorio Guillén, 45 años la tumbadora, Rubén Poveda, el cuatro y Oscar Luna, el furro. Ellos son actualmente los integrantes más longevos de Los Tucusitos, porque si bien el alma del grupo son los niños, con sus voces y coreografías, están acompañados por un grupo de adultos quienes se encargan de ejecutar los instrumentos que van desde el furro y la tambora, hasta el cello y el violín. “Cuando falta algún músico, lo asumo yo”, comentó el director.
Autogestión e insistencia Durante 57 años, la agrupación ensayó y estudió en varios colegios que alquilaba y en la casa de los representantes. Ahí preparaban el repertorio y armaban las presentaciones.

Pero hace tres años, “luego de tanta insistencia con el gobierno nacional nos dieron esta sede (en Parque Central), que poco a poco hemos ido dotando con donaciones, porque nos mantenemos por nuestra propia cuenta”, explicó.
Aseguró que no cobran inscripción ni participación a los niños. “Nos mantenemos con la ayuda que nos da el Espíritu Santo y la gente. Mantener la sede nos cuesta y la cubrimos con el trabajo que hacemos mi esposa y yo por fuera, porque somos abogados. Con el ejercicio mantenemos esto”.

Explicó que más allá de lo musical, lo más importante que es que en seno del conjunto, “Hemos constituido una familia, los llevamos para que vean a los otros niños. No tenemos límite de integrantes, solo que a veces los niños se retiran, porque los padres no los pueden traer con la frequencia que esto requiere o por otra causa. Nuestro secreto para mantenernos todo este tiempo es la constancia. A veces nos llegan niños que no desayunaron desayunar y, entre todos, nos activamos para ayudarlos”.

Sobre esa base, argumentó Suárez, se ha construido la principal misión. “Los Tucusitos es música con valores espirituales, porque habla de la Navidad, del Niño Dios, de todo lo que es la educación espiritual, algo de lo que se carece actualmente. Vemos mucha violencia en la calle que no la concebimos. Aquí, partimos de la idea de que los valores espirituales son muy necesarios, como nos criamos nosotros: proteger a los ancianos, no te comas la luz, no botes basura. Esa es parte de nuestra misión”.

Recientemente, recibieron el premio Aquiles Nazoa, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Caracas, por sus seis décadas de labor. Ya el año pasado, habían sido declarados Patrimonio Cultural. Estos reconocimientos se suman a una cantidad de premios que recibieron, principalmente, en sus inicios: 3 Guaicapuro de Oro y 2 Mara de Oro, entre otros.

Suárez aseguró que lejos de haberlos envuelto en una burbuja estos reconocimientos les han permitido “subir muchos escalones, hasta logramos grabar un disco con la Orquesta Sinfónica Venezuela, una producción especial que apenas salió al mercado se agotó”.

Se trata del álbum La orquesta Sinfónica Venezuela presenta a Los Tucusitos, el cual recoge doce temas, incluyendo los emblemáticos Serena, Un feliz año pa’ ti y El burrito de Belén. Este trabajo es uno de los 32 discos que tiene la agrupación.

Si me ven, si me ven La canción impelable de la agrupación todos los años anuncia que va camino a Belén, “aunque todavía no ha llegado”, bromeó Suárez al contar cómo se hizo el grupo de este tema que lleva la firma de Hugo Blanco.

Relató que es una canción que originalmente se dio a conocer hace 42 años. “La popularizó el coro de Oropeza, quien con Hugo Blanco le dieron forma. Ellos la presentaron y nosotros la retomamos de ellos. Como es uno de nuestros himnos, mucha gente piensa que nos pertenece, pero no es de Los Tucusitos,. Es un ritmo orquídea llevado al aguinaldo y nosotros le agraguemos la parranda y por eso ha sido una canción tan querida”.

Están preparando temas para lanzar una nueva producción. La última fue hace diez años, cuando celebraron medio siglo de actividad. Allí, hay ocho composiciones de Suárez, las cuales incluyen en sus conciertos en vivo. Se les ha hecho cuesta arriba por los recursos, pero confían en conseguirlos.

Sus discos forman parte de la tradición. Foto: Wilmer Errades

Así logran sonrisas

La ternura que inspira el grupo de jovencitos quienes, impecablemente uniformados y coordinados en su canto y baile, es casi automática. Poco importa, si alguno desafina o se le va la letra.

Esa misma es la ternura que ellos perciben cuando, por ejemplo, se presentan en ancianatos. “En una ocasión nos pasó que un señor comenzó a cantar y a bailar con nosotros. Una enfermera se volteó emocionada y nos dijo que ese señor tenía un mes que no se levantaba de la cama y que casi no quería comer”, relató Suárez con lágrimas en los ojos.

El fin de semana estuvieron activos presentándose en el Centro Nacional de Acción Social por la música y en los espacios abiertos del teatro Teresa Carreño, dándole la bienvenida a la Navidad, en el marco de la Feria navideña que se instaló en ese lugar hasta el próximo 22 de diciembre.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí