InicioChévereUn alma centenaria conquistó al mundo

Un alma centenaria conquistó al mundo

Si hubiera que decirle al mundo lo que significa ser venezolano, a través de ese lenguaje universal que es la música, la tarea resultaría fácil. No por chovinismo ni soberbia, sino por la existencia de un póker de composiciones que se han proyectado en el planeta.

Son ellas: Alma llanera, estrenada en 1914 por Rafael Bolívar Coronado y Pedro Elías Gutiérrez; Ansiedad, creada en 1955 por Chelique Sarabia y popularizada por Nat King Cole, quien la grabó por recomendación de Renny Ottolina; Moliendo café, cuya autoría estuvo en disputa entre José Manzo Perroni y su sobrino Hugo Blanco Manzo desde 1958; y Caballo viejo, grabada por su autor Simón Díaz en 1980 y que cuenta con más de 300 versiones.

Aunque cada una merece un espacio importante, el de hoy está dedicado a la más longeva, debido a que recientemente estuvo de cumpleaños.

Con aroma de café Cuentan los registros que las musas visitaron al villacurano Rafael Bolívar Coronado en la Semana Santa de 1913, quien había regresado a su terruño para visitar a un cuñado enfermo. En medio del ambiente cafetalero de la hacienda surgió la inspiración, mientras la niña Fulgencia Izaguirre Quero sostenía la lámpara que lo alumbraba.

Luego de la musicalización a cargo del director de la Banda Marcial de Caracas, el guaireño Pedro Elías Gutiérrez, Alma llanera: zarzuela en un acto (nombre original) fue estrenada el 19 de septiembre de 1914, en el Teatro Caracas. La representación estuvo a cargo de la compañía de Manolo Puértolas, cuya estrella era Matilde Rueda. También participaron: Lola Arellano, Emilia Montes, Rafael Guinand, Jesús Izquierdo y un pintoresco personaje aragüeño llamado Mamerto.

A pesar del éxito, la segunda función debió esperar hasta el 28 de diciembre, en el Teatro Municipal de Caracas, para rendir tributo al actor Teófilo Leal. Luego la compañía se desplazó a Valencia, Puerto Cabello y Barquisimeto.

Consciente de la fuerza que tenía, Gutiérrez decidió independizarlo y lo incluyó en el repertorio que la Banda Marcial ofreció en la retreta de fin de año de 1914 en la Plaza Bolívar.

Rueda cámara La belleza de Alma llanera la llevó a formar parte de la banda sonora de la producción hollywoodense Escuela de sirenas, con Esther Williams en 1944. Al año siguiente estuvo en la cinta venezolana con Luana Alcañiz, Héctor Monteverde y Matilde Cassier, que llegó a los cines Ávila, Principal, Caracas y América, además del Teatro Metro de Maracaibo, el 22 de febrero de 1945.

La composición fue incluida en el filme mexicano Escuela de música, con Libertad Lamarque y Pedro Infante en 1955. En el mismo país, Gilberto Martínez Solares dirigió una historia homónima con Flor Silvestre y Antonio Aguilar que se instaló en la cartelera en 1964.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí