Datos ÚN: Darle un parao al virus requiere de varias acciones

El mundo lleva ya más de 13 meses azotado por la pandemia del nuevo coronavirus, o SARS-CoV-2. Durante este tiempo, se ha difundido muchísima información acerca del comportamiento del virus, sus efectos, su forma de transmisión, los tratamientos para pacientes infectados y las investigaciones para desarrollar vacunas. El año pasado eran muy populares los mensajes, cadenas de WhatsApp y notas periodísticas acerca de las medidas de prevención: cuántos metros hay que mantener de distancia, cómo se usa una mascarilla, la importancia de lavarse las manos y cómo desinfectar superficies.

Sin embargo, quizás por el paso y el peso del tiempo, o probablemente desde que se confirmó el inicio de la producción y distribución de vacunas, las medidas de prevención dejaron de protagonizar el tráfico informativo para cederle el puesto de honor a los fármacos inmunizantes.

Por eso decidimos realizar un sondeo digital entre nuestras lectoras y lectores para registrar la percepción del público acerca de cuál es la medida más importante para frenar el coronavirus. Difundimos la pregunta a través de nuestro sitio web y nuestras cuentas en redes sociales durante cuatro días, entre el lunes 12 de abril y el jueves 15 de abril. Los participantes seleccionaron entre estas opciones, que se presentaban de manera aleatoria:  mantener el distanciamiento físico, usar tapaboca y lavarse las manos, respetar la cuarentena radical, desinfectar espacios, vacunarse, una combinación de todas.

¿Qué dice la gente?

Obtuvimos 2.648 respuestas y el hallazgo fue el siguiente:

Más de dos tercios, 67,3%, respondió que para darle un parao al virus es necesario combinar las distintas medidas de prevención. Con bastante distancia de esta mayoría, se encuentran el segundo y tercer grupos, muy cercanos entre sí, que corresponden a quienes piensan que lo más importante es vacunarse (12%) y el uso del tapaboca junto al lavado frecuente de manos (10,4%).

Quienes respondieron que lo fundamental son las medidas de confinamiento representan 7,6% del total; y muy pocas personas le asignaron una relevancia decisiva al distanciamiento social (1,8%) y a la desinfección de espacios (0,9%). Veamos los datos en términos absolutos:

“¡Hazlo todo!”

La gran mayoría no considera que una sola medida sea suficiente para detener el avance del virus. Y tienen razón. Esta es la misma opinión que mantienen las autoridades de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A comienzos del mes de marzo, el director de Emergencias Sanitarias de la OMS, Mike Ryan, advirtió que, aun cuando la vacunación ha comenzado en muchos países, las medidas de prevención seguían siendo necesarias.

“No es el tiempo de relajarse con las medidas, si lo hacemos corremos el riesgo de tener una nueva ola de casos”, afirmó en ese momento.

Ha sido muy largo y traumático el proceso. Tal vez por eso la gente, agotada de tanto “esfuerzo pandémico”, tiende a restarles importancia a las medidas de prevención esperando que la vacuna llegue y resuelva el problema. Se puede ver en la calle cómo algunas personas caminan sin mascarilla o la llevan puesta en el cuello, también vemos cómo se agrupan para conversar tranquilamente como si no existiera la pandemia. Otros, definitivamente, creen que “todo es mentira” y hacen tremendas “coronaparties”.

Todo esto ha traído serias consecuencias, segundas y terceras olas han brotado en todo el mundo.

Si consultamos el sitio web de la Organización Mundial de la Salud, organismo con la máxima autoridad en este tema, podremos darnos cuenta de que repiten, una y otra vez, un conjunto de recomendaciones de prevención, y no una sola medida. De hecho, es muy frecuente encontrar en los textos y materiales informativos una frase que, de tanto verla, parce una especie de eslogan: “¡Hazlo todo!” (Do it all!, en inglés). Te recomendamos que visites esa página y te informes bien sobre todo lo relacionado a la pandemia.

Ojo con esto

Volviendo a nuestro sondeo, cuando excluimos la respuesta “Una combinación de todas”, que reunió una definitiva mayoría y proporciona la principal conclusión de la encuesta, podemos observar cosas interesantes.

Por ejemplo, las minorías más grandes corresponden a los que creen que la vacuna es lo más importante y a quienes se decantaron por el uso del tapaboca y el lavado de manos. La amplia difusión de información sobre vacunas, con el ingrediente de “esperanza” que frecuentemente se les asigna, así como lo llamativo que resulta que todos llevemos tapada parte de la cara, hacen que estos elementos tengan un impacto relevante en la percepción de la gente.

Pero lo que debería resultar más llamativo es que muy pocas personas decidieron que la medida más importante podría ser “Mantener el distanciamiento físico”. Solo 1,8%, o sea nada más 48 respuestas de 2.648, se correspondieron con esta opción.

Sorprende que la única alternativa cuyo peso y responsabilidad recae enteramente en ti y en mí, o sea en los individuos, sea tan poco considerada en términos de importancia. La vacunación, las mascarillas y los productos de aseo dependen de factores externos: presupuestos, acciones gubernamentales y de poderes económicos privados, etc. Los confinamientos son medidas colectivas, ejecutadas por la fuerza de la ley. Pero las acciones simples de mantener más de un metro de distancia con las otras personas, evitar hablar muy cerca y no permanecer mucho tiempo reunidos, son cosas que no requieren dinero, ni que nos obliguen a hacerlo. Depende de nuestra conciencia y nuestra voluntad.

Como hemos visto aquí, todas las medidas son importantes, y más que cada una de ellas, el conjunto. Si revisamos la página de recomendaciones de la OMS, siempre mencionan de primera, entre las otras medidas, el distanciamiento físico. Y si consultamos el apartado dedicado a la transmisión de la COVID-19, la información oficial dice literalmente:

“La COVID-19 es una enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2, que se propaga entre las personas principalmente cuando una persona infectada está en contacto cercano con otra persona (…) pueden contraer la COVID-19 cuando el virus entra por la boca, la nariz o los ojos, algo que puede ocurrir con mayor probabilidad si las personas están en contacto directo o cercano (menos de 1 metro de distancia) con una persona infectada”.

Decir que la mejor forma de frenar el coronavirus consiste en la conjugación de una serie de medidas, implica asignarle igual importancia a cada una de ellas. Por eso es importante informarse bien y contribuir a la propagación, si es posible de manera “viral”, de todas las acciones necesarias para que logremos vencer este desafío colectivo.

Twitter: @angelgonzalezvn

 

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