Venezuela: un país bloqueado que enfrenta con éxito la pandemia

Médicos están desplegados en comunidades

Mientras  que la Organización Mundial de la Salud reconoció como brillante el trabajo que realiza Venezuela para contener el brote de covid-19, el presidente de EEUU, Donald Trump amenaza con retirar los fondos a la organización, pues a su juicio esta no les “aviso” con tiempo la gravedad de la pandemia y, además, la acusó de favorecer a China durante la crisis.

Venezuela, que aunque está rodeada de países con tasas altas de infectados por el virus (Colombia, Brasil y Ecuador), mantiene bajos índices de contagios. Hasta este viernes 10, en el país se habían registrado 175 casos y nueve muertes. En contraposición, EEUU, donde la cifra de contagiados hasta este sábado era de 514.415 y los fallecido ascendían a 19.882, es ahora el epicentro de la pandemia mundial.

Y es que, tal como lo explicó el vicepresidente sectorial de Comunicación, Cultura y Turismo, Jorge Rodríguez, Venezuela es el único país que aplicó medidas anticipadas contra el covid-19 y de ahí que las estadísticas arrojen una curva mucho más aplanada de la esperada.

Medidas para la vida. Venezuela es la nación donde más despistajes se han realizado en función de su población. Hasta el jueves 9 de abril se había aplicado unas 169 mil test; 5.320 por millón de habitantes.

Al cierre de fronteras y una cuarentena en siete estados desde el primer caso detectado; confinamiento que se expandió a todo el territorio nacional al día siguiente, se suma el proceso de detección masiva de casos y su abordaje rápido y efectivo.

El Gobierno nacional informó el 10 de abril que en el Sistema Patria, vía internet, fueron voluntariamente contestadas 18 millones de encuestas respecto a síntomas por covid-19, y, a través de los datos recolectados se realizó -hasta el 9 de abril- el despistaje de coronavirus a 130.991 personas.

 Anticuerpos sociales. Venezuela es un país que, bloqueado económicamente desde hace años por Estados Unidos, ha creado mecanismos de defensa para sobrevivir.

Como en el caso de los organismos expuestos a agentes patógenos, Venezuela se vio en la necesidad de fortalecer su sistema inmunitario frente a más de 350 medidas coercitivas impuestas por Obama, Trump y compañía.

Como escudo de anticuerpos para enfrentar ataques a la moneda, asalto, secuestro, robo y saqueo a propiedades en el exterior, aumento injustificado del riesgo país a pesar de estar al día en todos sus pagos y agresión política, paramilitar, terrorista, económica y mediática, nacieron – entre otras vacunas- los Comités Locales de Alimentación y Producción (Clap) y el Sistema Patria, junto al fortalecimiento del sistema de salud representado en la Misión Barrio Adentro, la alianza internacional con Cuba, China y  Rusia y el fomento del Derecho Internacional y el Sistema De Naciones, que contienen la propagación del covid-19.

Mención especial merece la coherencia y cohesión social de una ciudadanía que ha enfrentado desde apagones nacionales por semanas; desabastecimiento criminal de alimentos, medicina y combustible; pasando por violencia callejera dirigida y auspiciada por agentes foráneos y nacionales, fórmula que conocen las sociedades que más han sufrido los embates de guerras no convencionales.

Región enferma. En Colombia dejaron de buscar a los enfermos porque se dañó la única máquina de despistaje y se estima que los 2.223 casos de contagio reportados hasta el 9 de abril, representa una quinta parte de la cifra real.

“Colombia tiene un subregistros del 20% de los casos. Es decir, el 80% de los casos registrados por covid19 de Colombia no están siendo pesquisados”, estimó el vicepresidente Rodríguez durante el parte epidemiológico del 9 de abril.

Ecuador, Guayaquil, “tiene más muertos por coronavirus que países enteros”, reseñó ABC News a principios de marzo y allí la emergencia sanitaria pasó a centrarse en inhumar cuerpos en vez de salvar vidas. Hasta el pasado viernes, esa nación registraba 7.257 contagiados y 315 muertos.

En Brasil, a pesar de los reportes diarios de fallecimientos, que el jueves 9 de abril fueron 141, para alcanzar 941 decesos por covid-19  y casi 17.500 casos registrados, el presidente Jair Bolsonaro salió sin tapabocas a comprar pan.

En un video que rápidamente se difundió, el mandatario brasileño fue abucheado por los vecinos, mientras en otro se tomaba fotos dentro del local.

A fines de marzo, Bolsonaro dio un paseo sin ninguna protección y varias personas se aglomeraron para verlo desafiar las medidas sanitarias, y escucharlo recomendar que no dejen de ir a trabajar.

Antes de eso incluso despotricó de su ministro de Sanidad, Henrique Mandetta, por recomendar el aislamiento y ataca a los gobernadores que decretaron cuarentena.

Curas informativas. En Venezuela se brindan reportes diarios de la evolución del brote y de las medidas que se toman, mismas que evolucionan en función de los nuevos datos y se toman con rigor científico desde perspectivas epidemiológica, estadística, sociológica y política.

En contraposición está el caso de Ecuador, donde ante las espeluznantes imágenes de lo que ocurría en Guayaquil, el presidente Lenín Moreno admitió a principios de abril que “que tanto el número de contagios, como de fallecimientos en los registros oficiales se quedan cortos”.

“He dispuesto que se transparente la información por dolorosa que esta sea. Hay que decir la verdad” dijo Moreno frente a la angustia colectiva.

Retrogradación hacia la derecha.

Desde la llegada de los gobiernos progresistas de Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Lula Da Silva en Brasil, los Kirchner en Argentina y de Rafael Correa en Ecuador, la América Latina fortaleció sus sistemas sanitarios y el unionismo contemplaba el apoyo mutuo.

Tras la llegada al poder de Mauricio Macri en Argentina, que legó al actual mandatario un país desmantelado y endeudado, junto a las maniobras para evitar que Lula volviera al Palacio de Planalto, sumados a la traición a los electores que llevaron al poder a Lenín Moreno y el golpe de Estado entre militares, policías y la OEA en Bolivia, cambiaron el panorama político en la región.

El único Gobierno donde no se logró el golpe de timón hacia la derecha fue Venezuela, pero también es el más atacado y fustigado por los centros de poder públicos y privados que financiaron la restauración capitalista en la región.

Paradójicamente los intentos para derrocarlo obligaron al presidente Maduro a, sobre la marcha, profundizar las políticas de protección social que inició el Gobierno de Chávez y hoy son el piso firme que permite contener el contagio.

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