InicioDatos ÚNDatos ÚN: la mayoría tiene claro que vapear es igual o más...

Datos ÚN: la mayoría tiene claro que vapear es igual o más dañino que fumar

13,27% practica el vapeo y, de este grupo, 31,68% lo hace varias veces al día.

El Estado venezolano restringió, a partir del 1 de junio de 2023, la fabricación, importación, exportación, distribución, comercialización, uso, publicidad y promoción de los vapeadores o “vapers”, dispositivos utilizados para aspirar sustancias vaporizadas simulando el acto de fumar, así como los “consumibles” asociados a esta acción. Según una resolución del Ministerio de Salud publicada la Gaceta Oficial número 42.641 del 1 de junio de 2023, está prohibida su venta a menores de edad y mujeres embarazadas, entre otras regulaciones. La razón es que se ha comprobado que vapear puede afectar gravemente la salud. De hecho, existe una enfermedad que tiene que ver directamente con el uso de vapeadores: EVALI, siglas en inglés para “lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o al vapeo”.

El 26 de junio el presidente Nicolás Maduro comentó esto durante su programa de televisión:

“La primera resolución es un primer paso, pero falta todavía. Yo les diría a los equipos médicos y científicos nuestros que estudien la posibilidad de prohibir la venta en territorio nacional de estos aparatos nocivos para la salud, que enferman los pulmones, enferman los bronquios, crean graves problemas, la enfermedad del EVALI. Difundamos más qué es la enfermedad del EVALI, para que la gente vea en qué se puede meter. Puede pasar de tener un joven sano a un joven totalmente enfermo, o de ser usted una persona sana a una persona totalmente enferma. Es una idea que aporto, pues, para nuestros científicos, nuestros expertos, para una segunda resolución que corte, pues”.

Durante los últimos años ha proliferado el uso de vapeadores. Algunas personas dicen que lo usan como un sustituto del cigarrillo convencional, e incluso como método para dejar de fumar. Es posible comprobar con simple observación que la idea de que vapear sería “más sano” que fumar cigarrillos es tomada como un hecho por algunas personas. Tan es así que no es poco común ver a gente vapeando no solo al aire libre sino en lugares cerrados como centros comerciales, cafés, restaurantes y oficinas. Ahora esto último también está prohibido según la resolución del Ministerio de Salud.

Según un estudio de la Universidad de California en San Diego, Estados Unidos, los cigarrillos electrónicos alteran el estado inflamatorio en múltiples sistemas de órganos e influyen en la forma en que estos responden a las infecciones. Su uso prolongado afecta especialmente corazón, pulmones y cerebro. El vapeo también incrementa la presencia de la bacteria Staphylococcus aerous e incluso favorece la formación de tejidos precancerosos.

Ante este escenario, en Datos ÚN nos propusimos explorar entre nuestra audiencia el hábito del vapeo y la idea que tienen las personas acerca del daño que este puede causar en la salud. Publicamos una encuesta digital en nuestro portal web y redes sociales y entre el lunes 3 y el jueves 6 de julio participaron 330 personas. Filtramos las respuestas por sexo y grupos etarios y a los resultados les aplicamos un factor de ponderación de acuerdo a las proporciones demográficas arrojadas por el Censo Nacional de Población y Vivienda de 2011. Los resultados son los siguientes.

Un hábito entre los más jóvenes

Lo primero que preguntamos a los participantes fue si acostumbran usar vapeadores, para medir la extensión general del hábito. Obtuvimos que 13,27% afirmó vapear habitualmente.

Sin embargo, no se trata de un hábito uniforme. La distribución de esta cifra se ve más claramente al separar los resultados por grupos de edades y sexo. En el primer caso, vemos claramente que los vapeadores son más frecuentes entre los más jóvenes: 25% de los participantes entre 15 y 30 años vapea y en el grupo de 31 a 45 años la frecuencia es de 9,33%. Las respuestas positivas entre los mayores de 45 años fueron poco significativas.

Cuando separamos hombres de mujeres, observamos que la cantidad de vapeadores masculinos (15,72%) es más del doble de las femeninas (7,16%).

Cuando les preguntamos a todos, vapeadores y no vapeadores, si alguna persona de su hogar tiene este hábito, las respuestas nos arrojaron que 13,96% convive con un vapeador. Es interesante notar que esta frecuencia aumenta bastante en el caso de los que vapean, llegando a 23,72%. Esto quiere decir que en más de 1 de cada 5 casos donde hay un vapeador, es probable que haya al menos otro.

¿Fumar o vapear?

Como es común escuchar que muchos vapeadores lo hacen porque así intentan dejar el cigarrillo, preguntamos a los participantes de nuestra encuesta que afirmaron vapear habitualmente si además fuman actualmente. 45,38% respondió que hace las dos cosas.

Cuando separamos por sexo, obtuvimos que es mucho más frecuente que las mujeres vapeadoras también fumen cigarrillos (86,69%) que en el caso de los hombres vapeadores (62,19%).

Otro dato es que la mayoría de quienes vapean tenían el hábito de fumar cigarrillos antes de comenzar a hacerlo (64,29%). 35,71% dijo que comenzó a vapear sin antes ser fumador.

En el caso de las mujeres, 86% era fumadora al comenzar a vapear y en el de los hombres la cifra llega a 60%.

Al explorar las razones para comenzar a vapear, tenemos que 46,84% dijo que lo hizo por curiosidad y 22,44% porque está de moda. Solo 30% de los vapeadores afirma que lo hizo para intentar dejar de fumar.

La razón “está de moda” para comenzar a vapear tuvo una frecuencia de 26,54% en los hombres, mientras que las mujeres vapeadoras que participaron en nuestra encuesta no contaron esto como motivo, la curiosidad en ellas subió a 73%, mientras que intentar dejar de fumar fue el móvil principal en 26% de los casos.

¿Cuánto y cómo vapean?

Quisimos conocer la frecuencia con que los vapeadores vapean. Al consultar a nuestros participantes, 68,32% dijo que lo hace solo de vez en cuando. El otro 31, 68% confesó vapear varias veces al día. Ninguno marcó la opción de vapear una sola vez al día.

En el caso de los hombres (32,61%) la frecuencia es un poco superior al de las mujeres (26,63%).

Hay distintos tipos de dispositivos para vapear, varían las formas y colores. Pero, básicamente, se pueden clasificar por la duración: desechables, que duran varios días, y recargables que se pueden utilizar por meses o incluso más de un año. Preguntamos a nuestros participantes cuál de estos dispositivos utilizan y 39,7% prefiere los recargables. 26,65% utiliza vapers desechables y 33,65% utiliza los dos tipos. Es decir, la mayoría de los vapeadores utiliza dispositivos recargables.

El uso de dispositivos desechables disminuye de forma importante en el caso de las mujeres (13,31%), quienes en ningún caso respondieron utilizar ambos tipos de aparatos. En contraste, 39% de los hombres sí combinan entre recargables y desechables, 31% usa solo recargables y 29% solo desechables.

Lo que hacen estos dispositivos es vaporizar una sustancia que se les introduce. Algunas contienen nicotina y otras no. Preguntamos a los participantes de nuestra encuesta cuáles acostumbran utilizar y la cosa estuvo pareja: 38% dijo que vapea sin nicotina y 37% que lo hace con nicotina. 23% respondió que usa tanto uno como el otro.

Seguidamente, preguntamos por la inversión mensual que los vapeadores hacen en este hábito. 42% respondió que gasta menos de 10 dólares al mes en el vapeo. Una proporción similar dijo que gasta entre 10 y 20 dólares y 15% afirma gastar más de 20 dólares en mantener el hábito.

Al ver la distribución por sexo tenemos que 73% de las mujeres dijo que invierte menos de 10 dólares y 26% entre 10 y 20 dólares. Ninguna afirmó gastar más de 20 dólares en esto. En el caso de los hombres las proporciones son bien distintas: 45% dijo que se gasta entre 10 y 20 dólares mensuales en vapear. 36% gasta menos de 10 dólares y 17% afirma gastar más de 20 dólares en mantener su hábito.

Se sabe que hace daño

Como quedó dicho al comienzo de esta nota, algunas personas pueden pensar que los vapeadores son “una opción sana” frente al cigarrillo. Sin embargo, cada vez circula más información sobre los efectos nocivos de estos dispositivos. Nuestro sondeo digital finalizó preguntando a los participantes si creen que vapear es más o menos dañino para la salud que fumar cigarrillos. 47,55% dijo que los vapers son más dañinos y 36,79% piensa que son igual de dañinos. Solo 6,34% cree que son menos dañinos y 9,32% no tiene idea.

Al separar las respuestas por sexo, observamos que la proporción de hombres que piensan que los vapers son más dañinos (48,5%) superan ligeramente a la de las mujeres que opinan los mismo (45,4%). Entre las mujeres 44,4% cree que ambas cosas son igual de dañinas, 11 puntos por encima de los hombres (33,5%).

Entre los jóvenes de 15 a 30 años el sector más grande es el que opina que los vapeadores y los cigarrillos causan el mismo daño (46,43%). 35,71% dice que los vapers son más dañinos y 10% de este grupo cree que son menos dañinos. En el caso de los participantes de entre 31 y 45 años una mayoría de 53% dice que los vapeadores hacen más daño que los cigarrillos y 36% opina que son iguales.

En el segmento de entre 46 y 60 años el 62% considera los vapeadores más perjudiciales para la salud que los cigarrillos y entre los de más de 60 años esta proporción se ubica en 55,96%.

También hicimos el análisis de esta opinión separando entre los que vapean y los que no. El porcentaje de quienes opinan que los vaper son más dañinos que los cigarrillos llega a casi 50% entre los no vapeadores, mientras que entre los que sí vapean esta opinión alcanza solo 14,6%. En cuando a la opción intermedia, 50,6% de los vapeadores creen que ambas cosas son igual de dañinas, mientras que 38% de los no vapeadores opinan de esa manera. 15% de los vapeadores afirman que su hábito es menos dañino que los cigarrillos.

Con este sondeo podemos hacernos una mejor idea de cómo es el hábito del vapeo entre nuestra audiencia. Queda claro que hay consciencia de que se trata de un hábito dañino y la moda y la curiosidad por probar la novedad influyen en la decisión de comenzar a vapear, incluso más que el famoso motivo de utilizar estos dispositivos como apoyo para dejar el hábito del cigarrillo.

Ángel González
Escribo #ElInformante y #DatosÚN en Últimas Noticias.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí