InicioDatos ÚNDatos ÚN: Para la gente la inflación va de la mano del...

Datos ÚN: Para la gente la inflación va de la mano del dólar y la especulación

La inflación es siempre un tema de debate, en Venezuela y en el mundo, aunque muchos economistas tiendan a defender que tal debate no existe y que los fenómenos inflacionarios tienen una sola causa, clara y definida, que no admite discusión. Esta razón primordial es tomada principalmente del axioma emitido por el economista estadounidense Milton Friedman, padre y gurú de lo que se conoce como “teoría monetarista”. En su libro La contrarrevolución monetarista, publicado por primera vez en 1970, dice así:

“La inflación, siempre y en todo lugar es un fenómeno monetario y como tal debe tratarse, en el sentido de que es y sólo puede ser producida por un aumento más rápido de la cantidad de dinero que de la producción”.

Según esto, la imagen metafórica sería prácticamente literal, es decir, que una “inyección” desmesurada de dinero a la economía hace que los precios “se inflen”, como cuando se llena de aire un globo. Así, siempre se explican los fenómenos inflacionarios como producto de una emisión por parte del Estado de dinero “inorgánico”, o sea, que no está respaldado por los niveles reales de producción. Con eso el Gobierno “financiaría el déficit fiscal”, cubriendo el gasto público que de otra manera no podría sostener. Tal excedente de dinero circulando hace que exista más poder de compra (demanda) que cantidad de productos disponibles (oferta); entonces, el mercado tiende a equilibrarse y por eso los precios tenderán a subir. Pero no es solo eso, cuando el Estado decreta aumentos de salarios, obliga a las empresas a elevar los costos de producción, incremento que inmediatamente desplazarán a los precios de los productos.

Con la consolidación de la ideología neoliberal a partir del Consenso de Washington (1989), este modo de ver la realidad económica se instaló en el mundo académico como una especie de dogma sagrado, una verdad unívoca. Sin embargo, hay voces que difieren de esta perspectiva afirmando que la hipótesis monetarista está lejos de ser la verdad absoluta y se trata solo de una perspectiva más entre otras. No solamente es que el fenómeno en cuestión es multicausal, sino que en la realidad socioeconómica hay factores, intereses y luchas, que son los que producen los hechos y, valga decir, también sus interpretaciones.

El sociólogo y economista político Luis Salas Rodríguez, en su libro Escritos desde la guerra económica, ofrece una explicación desde una perspectiva muy distinta a la biblia monetarista:

“La inflación es una operación de transferencia de los ingresos y de la riqueza social desde un(os) sector(res) de la población hacia otro(s) por la vía del aumento de los precios. En lo fundamental, esta transferencia se produce desde los asalariados hacia los empresarios, pero también se produce desde una fracción del empresariado hacia otra fracción de los mismos. O dicho de manera más clara: en la inflación se expresa la lucha de fracciones o sectores empresariales (en especial los más concentrados) por incrementar sus ganancias a costa del salario de los trabajadores (es decir, de la mayoría de la población), pero también con cargo a las ganancias de otros sectores empresariales en especial los pequeños, medianos y menos concentrados”.

Se trata entonces no solo de “leyes” del mercado, sino de las acciones concretas de los factores económicos que buscan siempre sacar la mayor ganancia posible, y esto necesariamente ocurre en detrimento de la de otros.

¿Qué dice la gente?

Valga esta introducción para demostrar lo interesante que resulta saber, más allá de los postulados de economistas e intelectuales, cómo entendemos los venezolanos el tema de la inflación. Sobre todo en el momento actual, cuando formalmente acabamos de salir de lo que llaman un “ciclo hiperinflacionario” de cuatro años. Es decir, el problema no solo era de inflación, sino que vivimos un proceso vertiginoso, desbordado y descontrolado de subida continua de precios. La hiperinflación, según los economistas, ocurre cuando la variación mensual de precios es mayor al 50%, y para que se considere superada deben pasar 12 meses con inflación por debajo de esa cifra. Esto ocurrió durante todo el año 2021 y, particularmente, los últimos cuatro meses Venezuela tuvo una cifra de inflación de un dígito (menos de 10%), cosa que no ocurría desde el año 2016.

Decidimos hacer un sondeo digital y preguntarle a la audiencia de Últimas Noticias, a través de nuestro portal web y redes sociales, sobre la causa determinante de la inflación. Concretamente, preguntamos: “En tu opinión, ¿cuál es la principal causa de la inflación que ha impactado a los venezolanos en los últimos años?”.

Construimos las opciones de respuesta de acuerdo a la noción convencional de que la disparidad del mercado puede ocurrir o bien por el lado de la oferta o por el de la demanda. Incluimos dos opciones para cada una de las áreas del mercado. Y agregamos también dos alternativas referidas a la acción intencionada de los actores económicos. Entonces, la gente decidió entre: 1) Disminución de la oferta de bienes y servicios; 2) Aumento de los costos de producción; 3) Aumento de la demanda de bienes y servicios; 4) Exceso de emisión monetaria; 5) Manipulación alcista del tipo de cambio; 6) Especulación comercial. Entre el lunes 10 y el jueves 13 de enero participaron 1.805 personas y los resultados fueron los siguientes.

Manipulados y especulados

Hay que decir directamente que la mayoría no cree ni utiliza los conceptos impuestos por el discurso de los economistas. Más bien, se inclina por las explicaciones que tienen que ver con la lucha de intereses, lo que el Gobierno llama la “guerra económica”. La opción más votada, con 47,4%, fue la que atribuye la inflación a la manipulación alcista del tipo de cambio bolívar-dólar. El otro grupo importante, 30,2% del total, afirma que el problema viene por la especulación comercial. Tenemos, entonces, que el 77,6% de la gente no cree ni en exceso de emisión monetaria ni en variaciones de oferta y demanda por razones de índole macroeconómica.

Igualados en tercer lugar, con 7,4% cada uno, están los grupos que piensan que la causa de la inflación es el exceso de emisión monetaria o la disminución de la oferta de bienes y servicios. Solo el 1,5% eligió como causa principal de la inflación el aumento de la demanda.

¿Qué esperamos?

Pero no nos quedamos solo en el tema de la inflación. Aprovechamos para ver cuáles son las expectativas que tienen las personas sobre el devenir económico de Venezuela en 2022. Luego de cerrar el año pasado con un crecimiento de 7,5%, según el presidente Nicolás Maduro, y de haber frenado la hiperinflación, el ánimo general parece estar elevándose.

En diciembre hicimos un sondeo y la gente respondió que en el 2021 la economía mejoró. Por eso preguntamos esta vez: “En tu opinión, ¿cómo se comportará la economía venezolana en el año 2022?”.

La mayoría (61,2%) respondió que la cosa va a mejorar. En segundo lugar, obtuvimos que una cuarta parte de los encuestados (25,7%) opina que la economía se mantendrá igual y 13,1% dijo que la situación va a empeorar.

En este caso la opinión predominante coincide no solo con el Gobierno, que genera constantes expectativas en su discurso, sino con la mayoría de los analistas de firmas privadas y grupos empresariales. Incluso la Comisión Económica para América Latina (Cepal),en su informe Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe, proyectó un crecimiento de 3% del Producto Interno Bruto (PIB) para Venezuela en el año 2022. Después de tener ocho años con caída del PIB, parece ser que este será, al fin, el primer año de la recuperación. La economía no está bien, la actual crisis, con sus dimensiones económicas y políticas, le ha hecho mucho daño al país. Pero, por lo menos, hay consenso en que paramos de caer. El resto es ganancia. @angelgonzalezvn