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Datos ÚN: Siguen las colas para echar gasolina en todas partes menos en Nueva Esparta

El presidente Nicolás Maduro, en su discurso anual ante la Asamblea Nacional del 15 de enero, dijo que el Gobierno tiene una deuda y un compromiso con la recuperación de los servicios públicos, que se han visto seriamente afectados por la crisis económica. Y en ese marco destacó el problema que existe en el país con la distribución y venta de gasolina. Explicó que, aun cuando Venezuela ha recuperado su capacidad de producción de combustible, en las estaciones de servicio todavía hay colas y mucha gente tiene dificultades para surtir sus vehículos.

Maduro se expresó con contundencia e hizo un llamado a las autoridades competentes, empezando por el ministro de Petróleo, Tareck El Aissami, para que  solventen la situación en el menor plazo posible:

“Es vergonzoso y tiene que acabarse ese manejo mafioso de la venta y la distribución del combustible en este país. Ya basta de esas mafias nauseabundas, hay que desenmascararlos y quitarles el disfraz. Ya basta, quiero resultados definitivos”.

Nicolás Maduro

De inmediato hubo reacciones. El Aissami anunció el desmantelamiento de una mafia que traficaba gasolina hacia Colombia e informó el despliegue de “un Plan Antimafias para combatir la distorsión en la distribución del combustible destinado a las estaciones de servicio”. Por su parte, el fiscal general Tarek William Saab informó la activación del 0800-FISCA-00 para recibir denuncias sobre el suministro de gasolina. En las primeras 48 horas se recibieron más de 200 llamadas, de las cuales, según Saab, “15 han servido para iniciar investigaciones penales”.

El jefe del Ministerio Público también informó que, junto al Ministerio de Petróleo, se decidió activar un operativo especial de supervisión de las estaciones de servicio de Caracas, Miranda, La Guaira y Aragua.

También fue noticia la intervención de una bomba en el municipio Chacao porque usuarios denunciaron por redes sociales que no aceptaban pagos en bolívares, cosa que se repite en muchas estaciones de servicio dedicadas a la venta de gasolina a precio internacional. Así mismo, se conoció la activación de operativos de fiscalización en varias regiones del país, como Zulia y Lara.

La crisis del suministro de gasolina comenzó en 2020 con el recrudecimiento de las sanciones impuestas sobre Venezuela por el gobierno de Estados Unidos. Pdvsa, que ya venía enfrentando problemas para la producción y refinamiento de crudo, llegó al punto de paralizar la fabricación de combustible. Tuvimos que recurrir a la compra internacional en medio de las sanciones, siendo famosos los episodios de los barcos iraníes que traían gasolina y otros suministros mientras en todo el país se formaban colas gigantescas en las bombas. Una persona podía pasar varios días esperando para equipar su carro.

Y es aquí donde surgieron las “mafias nauseabundas” que denunció el Presidente. En unos sitios cobraban 5 y 10 dólares para “colear” gente y en otros el procedimiento era vender cada litro de gasolina por 2, 5, 7 y hasta más dólares. Todo esto incrementaba la escasez del carburante.

A esto se sumaron continuos accidentes y sabotajes a refinerías y ductos, que contribuyeron a alargar la crisis del combustible en Venezuela. Pero esta situación ha cambiado. Pdvsa ha recuperado tanto su producción de crudo como de gasolina y gasoil. De hecho, las perspectivas para 2022 son auspiciosas y el Gobierno se puso como meta alcanzar los dos millones de barriles diarios.

Y entonces, ¿cómo está la cosa?

El punto del presidente Maduro es que, si Venezuela restauró su capacidad de abastecer el mercado interno de combustibles, no debería haber colas para surtir gasolina en las estaciones de servicio. Existe un problema, entonces, en la distribución y venta. Para ayudar a dilucidar el panorama de la situación, decidimos hacer una encuesta a nuestra audiencia preguntando cómo están las colas para comprar combustible en cada estado del país.

La pregunta que hicimos, a través de nuestro portal web y redes sociales, fue: “¿Cómo está el suministro de gasolina en las estaciones de servicio de tu ciudad?”. Una pregunta filtro determinaba en qué estado de Venezuela vive cada uno de los participantes. Las opciones de respuesta eran: – Fluido, no hay colas; – Hay colas, pero no muy largas y corren rápido; – Es intermitente, a veces mucha y a veces poca cola; – Siempre hay colas y muy largas.

Entre el lunes 17 y el jueves 19 de enero participaron 1.864 personas y los resultados fueron los siguientes.

Persisten las colas

El total nacional arroja que la mayoría reporta fuertes colas en las estaciones de servicio y la distribución de las opciones se mantiene en dirección inversa a la intensidad del planteamiento. Para efectos de exposición de los resultados, simplificamos la expresión de las respuestas de la siguiente manera: mucha cola, intermitente, poca cola, sin cola.

La respuesta más repetida, con 45,8%, es la que afirma que hay “mucha cola” para echar gasolina en su localidad. No llega a ser la mitad de la población. El segundo grupo dice que la cosa es intermitente, a veces mucha y a veces poquita cola (26,8%). Luego vienen los que aseguran enfrentarse a “poca cola”, es decir, filas cortas y que no duran demasiado. Estos representan 20,3% del total. Por último, están los que dicen que su zona no hay colas, que la cosa está fluida, y son 7,1%.

Isla liberada

Pero quizás el hallazgo más destacable es el caso del estado Nueva Esparta. Es la única entidad que donde la opción “sin cola” fue la mayoría. Y no cualquier mayoría. El 65,7% afirma que allí el surtido de combustible es completamente fluido y que las colas son cosa del pasado. Otro 28,5% dice que la situación es de “poca cola” y muy poca gente respondió que encuentra “mucha cola” o una situación “intermitente” (2,9% en cada caso). Estamos hablando de que 94,2% de los neoespartanos considera que la situación del combustible en ese estado es positiva y solo 5,8% la considera de moderada a negativa.

Desafortunadamente, el cuadro que muestra nuestro mayor territorio insular difiere radicalmente del resto de las entidades.

Los más difíciles

En el otro extremo encontramos que el estado Zulia es el que presenta un mayor reporte de colas largas en las estaciones de servicio, con 78,8%. El 14,5% dice que la cosa es intermitente y 6,4% que hay poca cola. Solo 0,3% de la gente logra echar gasolina de manera fluida.

Al Zulia se le agregan los estados Bolívar, Falcón, Apure y Sucre para conformar el grupo de regiones donde la gente reporta más problemas con el combustible. Los tres primeros registraron más de 70% de “mucha cola” y los dos últimos por encima de 60%.

Los “más o menos”

Hay estados donde la cosa se muestra “bien distribuida”, es decir, que las diferentes respuestas alcanzan cifras similares. Apartando el caso de Amazonas, donde 50% reporta mucha cola y la otra mitad describe la situación como intermitente, queremos destacar aquí los resultados en que la opción “intermitente” obtuvo el pedazo más grande de la torta, si bien ninguno logra llegar al 50%. Se trata de Portuguesa (42,2%), Yaracuy (38,5%), La Guaira (35,8%) y Carabobo (33,3%). O sea, aquí destacan quienes encuentran “a veces mucha y a veces poca cola”. Es de notar que en todos estos casos la segunda opción más votada es la de “poca cola” y nunca la de “mucha cola”.

Otro caso aislado

Un fenómeno que también llamó nuestra atención es el que ocurre en Anzoátegui. Aquí la porción más grande, con 43,5%, es la de quienes afirman que las colas son cortas y fluyen rápido (“poca cola”). En segundo lugar, el 32,9% dice que la cosa es intermitente. Luego viene un 16,5% que experimenta la recarga de combustible libre de dificultades y solamente 7,1% asegura que en su zona las colas son largas y reiteradas. Es la única entidad que presenta esta distribución.

En la siguiente composición gráfica puedes observar y comparar la situación de todos los estados. Tal vez encuentres relaciones que se nos hayan escapado aquí.

Como puedes ver, la situación general denota la persistencia de la problemática planteada por el propio presidente Nicolás Maduro. Sin embargo, al afinar la vista y observar con detalle, nos encontramos con una variedad de paisajes cuya apreciación cuidadosa puede servir para orientar las prioridades y abordar de manera inteligente esta realidad.