Ozzie Guillen: Futuro número 13° retirado

Los White Sox han retirado 11 números durante la larga historia de la franquicia. Mark Buerhle y su número 56 fue el último en ser honrado y reconocido, en el año 2017.

¿Pero quién será el número 12 de esa lista, o el número 13, si se toma en cuenta el 42 de Jackie Robinson, retirado por todos los equipos de las Grandes Ligas? Hay varios candidatos en distintas categorías, que van desde “de manera realista en un futuro cercano” a “vamos a dejar volar la imaginación”.

Un comité de ocho personas es utilizado por la organización para decidir qué números de los White Sox son retirados, con la última palabra en manos del propietario Jerry Reinsdorf. El comité no se reúne con regularidad cada año, sino cuando consideran que una ocasión lo amerita.

Hasta ahora, los siguientes jugadores son los que tienen sus camisetas retiradas junto a Buehrle: Nellie Fox (2, 1976), Harold Baines (3, 1989), Luke Appling (4, 1975), el cubano Orestes “Minnie” Miñoso (9, 1983), el venezolano Luis Aparicio (11, 1984), Paul Konerko (14, 2015), Ted Lyons (16, 1987), Billy Pierce (19, 1987), Frank Thomas (35, 2010) y Carlton Fisk (72, 1997).

Guillén ha contribuido tanto dentro como fuera del terreno en los White Sox, sin mencionar que ahora está trabajando como analista de estudio de NBC Sports durante los juegos. Pero empecemos con lo que hizo después de retirado como jugador, pues Guillén es probablemente el mejor manager en la historia del club, al que dirigió entre 2004 y 2011.

Bajo el mando de Guillén, los Medias Blancas ganaron 678 juegos y perdieron 615. En el 2005, el venezolano los llevó a ganar la Serie Mundial con 99 victorias en la campaña regular y marca de 11-1 en la postemporada. Guillén era conocido por sus innumerables comentarios, algunas veces controversiales, pero por sobre todas las cosas era un gran conocedor del juego y se preocupaba por sus pupilos, sus familiares y la organización.

Como jugador, Guillén fue el campocorto de los White Sox durante 13 temporadas después de ser adquirido en un cambio con los Padres y ganar el premio al Novato del Año de la Liga Americana en 1985.

Otros fuertes candidatos son el cubano José Abreu (Nº79), sexto en la historia de la franquicia con 179 jonrones y 13ro con 611 empujadas. Además, es 17mo con 218 dobles y octavo con .862 de OPS. Si Abreu es capaz de poner entre tres y cinco campañas más en Chicago, debe de seguir avanzando para acercarse a jugadores de la altura de Thomas, Konerko y Baines.

Al igual que el lanzador Chris Sale (Nº49). Si Sale se hubiese quedado con los Medias Blancas, el zurdo de los 1,244 ponches con la franquicia y WHIP de 1.06, el segundo mejor en la historia del club, sería una fija. Pero ésta es otra forma de ver a Sale: De verdad, quería ganar con los White Sox, y cuando lo cambiaron a Boston por el cubano Yoán Moncada y Michael Kopech – un movimiento de cuatro jugadores que dio inicio a la reconstrucción en el 2016 – quizás los ayudó a hacer posible eso. Quizás un Sale completamente saludable regrese al sur de Chicago antes de que su termine carrera.



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