InicioDeportesTriple Play | Babe Ruth y Lou Gehrig: la dupla del terror...

Triple Play | Babe Ruth y Lou Gehrig: la dupla del terror en los Yanquis

No son pocas las veces que los lectores acuden en nuestra ayuda a la hora de tratar de hallar de qué escribir. Como sucede con Marcel Cros, quien solicita una descripción de lo que se entiende por “one-two” o “uno-dos”. Es un término que en el beisbol puede tener variantes dentro de los diferentes espacios y funciones del juego, pero por lo general es un valor íntimamente ligado al bateo, y en particular al bateo con poder. Dos toleteros en cualquier lugar de la alineación, aunque sobre todo en el medio. Tercero y cuarto, cuarto y quinto, con la frecuente posibilidad del jonrón, y en el peor de los casos, la opción del extra base. En el caso de las grandes ligas, su historia centenaria nos trae ejemplos de duplas del poder, pero por definición, ninguna más acertada que aquella conformada por Babe Ruth y Lou Gehrig entre los decenios de los años 20 y 30 del pasado siglo con los Yanquis de Nueva York. De ellos nos ocuparemos hoy ante la sugerencia de Marcel Cros.

Ruth y Gehrig convivieron en los Yanquis entre las temporadas de 1923 y 1934, solo que sus años de esplendor comenzaron a partir de 1925 cuando Gehrig se convirtió a tiempo completo en defensor de la primera base. Un evento íntimo de la franquicia evidencia el papel y su influencia. Cuando Nueva York resolvió identificar a los peloteros del equipo con números en su espalda, a Ruth le dieron el 3 y a Gehrig el 4, porque eran esos los lugares que ocupaban en el orden ofensivo. Sin embargo, y como quedaría demostrado hasta la saciedad, serían sus estadísticas lo que daría legitimidad a su condición de “one-two” por definición. Por ejemplo, cuando en 1927, Ruth cerró con 60 jonrones y Gehrig agregó 49, sumaron una cantidad que solo ha sido superada por los 61 cuadrangulares de Roger Maris y los 54 de Mickey Mantle en 1961, solo que Maris y Mantle nunca más dieron tantos vuelacercas en una misma campaña como sí pasó con Ruth y con Gehrig.

Otro ejemplo del poder de fuego que simbolizaron, está en los 434 cuadrangulares de Ruth y los 349 de Gehrig entre 1925 y 1934. Un total de 783 que no ha sido superado por ninguna otra pareja en las memorias de la gran carpa. Un lapso en el que Ruth fue el primero de la Americana en jonrones en 6 oportunidades. En una largó 60, en tres más 50 y en otras siete más de 40, mientras Gehrig fue dos veces el primero de la Americana con 46 y 49 vuelacercas y en ocho superaba la barrera de los 30. Despliegue ofensivo que llevó a los Yanquis a conquistar el gallardete de la Liga Americana en 1926, 1927, 1928 y 1932.

Otra característica que en mucho contribuyó con la letal ofensiva de Ruth y de Gehrig fue el hecho de que ambos eran toleteros zurdos. Si el pitcher era un derecho, como la mayoría, no tenía sentido caminar intencionalmente a Ruth para enfrentar a Gehrig. Ni siquiera dar un boleto disimulado.